Tengo infección por restos tras un tratamiento dental
Una infección después de un tratamiento dental puede ser una complicación conocida, pero si hay restos instrumentales, material extraño o mala técnica, puede constituir negligencia. Primer paso: pide el informe clínico y radiografías del tratamiento y conserva las pruebas de las infecciones y tratamientos posteriores; estas pruebas determinan si procede reclamar.
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¿Tienes razón?
Las infecciones tras procedimientos dentales no siempre son culpables del profesional; algunas son complicaciones conocidas. Para determinar si hay base para reclamar se examinan tres elementos: la técnica aplicada, la existencia de material extraño o restos instrumentales y la relación entre el acto y la infección.
Primero, la técnica: ¿se siguió la práctica aceptada?, ¿se usaron técnicas de asepsia adecuadas y materiales estériles? Los informes y radiografías posteriores ayudan a identificar errores técnicos, como materiales dejados en la cavidad, restos de instrumentos o sellados insuficientes.
Segundo, la documentación: el parte dental, el consentimiento informado y las radiografías previas y posteriores son pruebas clave. Si en la historia figura una complicación prevista y se adoptaron medidas razonables, la responsabilidad puede matizarse. Tercero, el nexo causal: hay que probar que la infección y sus consecuencias derivan del tratamiento y no de una causa distinta (conducta del paciente, higiene, enfermedades previas).
En odontología, el uso de radiografías y la valoración por un especialista ayudan a demostrar fallos en la técnica o materiales dejados que justifiquen una reclamación.
Cómo se soluciona
- Solicita por escrito el informe del tratamiento, las radiografías e imágenes y cualquier anotación clínica. Pide también facturas y recetas relacionadas con el tratamiento y con la infección.
- Documenta la infección: fotografías, recetas de antibióticos y certificados médicos que indiquen la evolución y las secuelas. Guarda cualquier comunicación con la clínica.
- Solicita una valoración por un odontólogo independiente que emita informe sobre la idoneidad del tratamiento y la relación causal entre el procedimiento y la infección. En algunos casos será necesaria una radiografía panorámica o pruebas más específicas.
- Presenta un reclamo en la clínica y solicita que se faciliten explicaciones y posibles soluciones. Si eres atendido por una cadena o clínica con aseguradora, solicita los datos de la póliza.
- Si no hay solución satisfactoria, valora la reclamación ante la aseguradora o la vía judicial. Para litigar necesitarás informe pericial, abogado y procurador.
Qué puedes hacer tú solo: pedir historia clínica, radiografías y reclamar ante la clínica. Qué requiere profesional: peritaje odontológico y, si procede, la coordinación de pruebas complementarias.
Qué puede pasar
1) Arreglo con la clínica: muchas veces la clínica ofrece repetir el tratamiento, cubrir los costes de corrección o llegar a un arreglo económico. Eso suele ser la solución más rápida y práctica.
2) Acuerdo con aseguradora o mediación: con informes periciales puede pactarse una reparación que incluya tratamientos correctores y compensación económica. Un acuerdo puede incluir la cobertura de futuros tratamientos.
3) Juicio: si se demanda, la peritación odontológica será clave. Si pierdes, puedes sufrir la condena en costas según las reglas procesales; si ganas, la ejecución depende de la solvencia o del seguro del profesional o clínica.
Y si ganas, ¿cobro? El cobro efectivo dependerá de que el responsable tenga seguro o activos para pagar. Por eso es útil conocer desde el principio si la clínica dispone de póliza de responsabilidad civil.
Errores que arruinan el caso
- No pedir las radiografías y la historia clínica inmediatamente.
- Tirar los envases de medicación o perder facturas de tratamientos.
- Llegar a acuerdos verbales con la clínica sin que consten por escrito.
- Intentar limpiar o manipular la zona afectada sin documentarlo: las intervenciones posteriores deben quedar registradas.
- No pedir informe odontológico independiente antes de aceptar propuestas de la clínica.
¿Necesitas un abogado para esto?
Pedir la historia clínica, radiografías y presentar una reclamación en la clínica puedes hacerlo tú. Necesitarás un abogado cuando la clínica tenga aseguradora, si la cuantía o las secuelas requieren peritaje o si te ofrecen un acuerdo económico. Un abogado especializado en responsabilidad sanitaria te asesorará sobre la conveniencia de peritajes y sobre la posible justicia gratuita.
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Preguntas frecuentes sobre este caso
No; tienes derecho a copia de tu historia clínica e informes, incluidas las imágenes diagnósticas. Pide copia por escrito y guarda el justificante de la solicitud.
Sí. Fotografías fechadas que muestren la evolución son útiles, pero no sustituyen a radiografías ni a informes clínicos. Guarda ambos tipos de prueba.
La responsabilidad se valora de igual modo, pero en la pública reclamas al servicio de salud autonómico y en la privada a la clínica y su aseguradora. Ambos requieren peritación médica para avanzar.
La cobertura depende del sistema que te haya atendido. La Seguridad Social o la mutua cubren asistencia, pero la reclamación por responsabilidad es contra el centro o el profesional responsable, no contra tus derechos de asistencia.
En este tipo de reclamaciones existe un plazo límite que puede ser breve. La duración exacta depende de las fechas y circunstancias; pregunta a un abogado o solicita información en atención al paciente para saber cuál es tu plazo concreto.
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