Si te han implantado una prótesis o dispositivo defectuoso
Si le implantaron una prótesis o dispositivo que falla o causa daño, la responsabilidad puede recaer sobre el fabricante, el establecimiento de salud y, en ocasiones, la EPS. Lo decisivo son los informes médicos, la cadena de suministro del dispositivo y el consentimiento informado. Primero: pida copia completa de su historia clínica, el registro del dispositivo y el consentimiento informado firmado.
¿No tienes claro tu caso de derecho sanitario?
Cuéntanoslo y te lo analizamos gratis en un minuto: qué opciones tienes, qué urge y qué contarle al abogado.
Analizar mi caso gratis Sin compromiso · GratisAbogados especializados en este caso
¿Tienes razón?
Valorar si puede reclamar depende de tres ejes: el daño y su relación temporal con la implantación, la documentación del dispositivo y el consentimiento informado. Daño y temporalidad: si tras la implantación aparece dolor, infección, malfuncionamiento o rechazo que exija reintervención, existe indicio de problema; la temporalidad entre la operación y la manifestación es relevante. Documentación del dispositivo: pida el número de lote, el nombre comercial, el registro sanitario del producto y facturas que demuestren qué dispositivo se utilizó. La cadena de custodia—quién compró y suministró el dispositivo—ayuda a identificar al responsable. Consentimiento informado: revise el documento que firmó; si no recibió información adecuada sobre riesgos o alternativas, existe un problema de consentimiento que refuerza la reclamación.
También influye si hubo falla por técnica quirúrgica (riesgo vinculado al procedimiento) o por defecto del dispositivo. La distinción importa: la falla técnica puede imputarse al profesional o al establecimiento; el defecto del dispositivo responsabiliza al fabricante o distribuidor. La investigación pericial suele ser imprescindible para determinar la causa.
Cómo se soluciona
1) Reúna la documentación. Solicite por derecho de petición la historia clínica completa, el consentimiento informado, el registro del dispositivo (número de serie/lote), facturas de compra y comunicaciones con la EPS o el prestador. Guarde fotografías del daño y los informes médicos posteriores.
2) Asegure el dispositivo si es posible. Si el dispositivo fue retirado o está accesible, solicite que se guarde en condiciones para peritaje. Notifique al prestador que no desecha el material hasta nueva indicación.
3) Solicite peritaje técnico y médico. Un perito en ingeniería biomédica o en dispositivos médicos y un perito médico (ortopedista, cirujano) pueden identificar si hubo defecto de fabricación, mala implantación o reacción. Los conceptos periciales serán cruciales en cualquier reclamación.
4) Agote mecanismos administrativos y de reparación. Puede presentar reclamación ante la IPS, ante la EPS si hubo falla en la gestión y ante autoridades de vigilancia como el Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos (INVIMA) para notificar el evento adverso. También está la vía civil o de consumo cuando hay responsabilidad del fabricante.
5) Evalúe la acción judicial. Si la evidencia y los peritajes apuntan a responsabilidad, puede demandar por responsabilidad civil contractual o extracontractual, y en casos de productos defectuosos acudir a la jurisdicción de consumo o civil. La demanda debe incluir peritajes, historia clínica y documentación del dispositivo.
Qué puede hacer usted solo: pedir la historia clínica, fotografiar la lesión y notificar el evento adverso a la autoridad sanitaria. Cuándo buscar abogado: cuando el daño es grave, si la EPS o el fabricante niegan responsabilidad, cuando necesite cuantificar perjuicios o si le ofrecen acuerdos.
Qué puede pasar
1) Solución administrativa o extrajudicial: a veces el prestador o el fabricante ofrecen reponer el dispositivo, financiar la reintervención o llegar a un acuerdo. Esta vía es frecuente y práctica si evita incertidumbres de ejecución.
2) Conciliación o acuerdo con la parte responsable. Un acuerdo negociado puede incluir tratamiento, compensación y garantía de seguimiento. Un buen acuerdo puede convenir si evita años de litigio y asegura atención efectiva.
3) Juicio por responsabilidad. Si demanda y prueba el defecto o la negligencia, un juez puede condenar a reparar los daños, ordenar tratamientos y, eventualmente, condenar en costas. Pero la ejecución de la sentencia depende de la solvencia de la parte sentenciada.
Si gana, ¿cobro? Una sentencia obliga a pagar, pero la efectividad depende del patrimonio del demandado o de mecanismos administrativos cuando el condenado es una entidad regulada.
Errores que arruinan el caso
- No pedir el número de lote y registro del dispositivo: sin esto es difícil identificar al fabricante.
- Destruir o no preservar el material retirado: el peritaje técnico puede perderse.
- No documentar síntomas y tratamientos posteriores: los registros médicos posteriores son fundamentales.
- Firmar que todo está bien tras la cirugía sin haber recibido información completa: puede interpretarse como aceptación si no se aclara lo contrario.
- No denunciar el evento ante la autoridad sanitaria: la notificación puede activar investigaciones que le favorezcan.
¿Necesitas un abogado para esto?
Puede iniciar reclamaciones ante la IPS y notificar a la autoridad sanitaria sin abogado. Necesitará abogado cuando la causa técnica no sea evidente, si la parte contraria niega responsabilidad o si le ofrecen un acuerdo: un abogado especializado coordina peritajes, calcula perjuicios y negocia o demanda. Si no tiene recursos, explore la defensoría pública y la posibilidad de justicia gratuita.
Casos relacionados
Otros problemas frecuentes en derecho sanitario
Preguntas frecuentes sobre este caso
Sí. Puede demandar al fabricante, distribuidor o al importador identificado en la cadena de comercialización. Identificar el responsable requiere el número de lote y la factura; un peritaje técnico ayuda a probar el defecto.
El consentimiento informado no exime de responsabilidad si la técnica fue negligente o el dispositivo defectuoso. Sin embargo, si el documento explica los riesgos y usted lo firmó, el argumento de la defensa sobre riesgo inherente puede fortalecerse.
Un evento adverso es cualquier incidente no esperado relacionado con un dispositivo médico. Denúncielo ante la IPS y la autoridad sanitaria (INVIMA) y pida constancia de la denuncia.
Sí; puede exigir la corrección, reintervención o compensación. La forma específica depende de la responsabilidad identificada y de la vía judicial o administrativa que siga.
Sí. Los peritajes técnicos y médicos son usualmente imprescindibles para probar defecto del dispositivo o negligencia quirúrgica.
¿Necesitas resolver este problema legal?
Te conectamos con los mejores abogados especializados. Consulta gratuita y sin compromiso.