Abogados Contencioso-administrativo
Un abogado de contencioso-administrativo te defiende frente a decisiones, actos y omisiones de las administraciones públicas: sanciones, recursos contra licencias, concursos públicos, denegaciones de prestaciones y reclamaciones de responsabilidad patrimonial. Lo necesitas cuando la actuación administrativa limita tus derechos o intereses y hay que impugnarla por vía judicial; si solo buscas información o un trámite administrativo sencillo, quizá puedas resolverlo sin abogado.
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Qué lleva un abogado de contencioso-administrativo en España
Un contencioso-administrativo litiga contra actos y decisiones de administraciones públicas. Entre los asuntos habituales están recursos contra expedientes sancionadores, impugnaciones de resoluciones en procedimientos de contratación pública, reclamaciones por denegación o reducción de ayudas y subvenciones, pleitos por expulsiones o resoluciones en materia de urbanismo y licencias, impugnación de actos en materia de extranjería, y reclamaciones de responsabilidad patrimonial por daños causados por la Administración. También cubre recursos contra actos del SEPE y reclamaciones ante la Seguridad Social que deriven en negación de prestaciones.
En algunos casos el abogado coordina actuaciones extrajudiciales previas: solicitudes de revisión, recursos de reposición o alegaciones administrativas. Cuando el asunto avanza a la vía judicial, el letrado prepara la demanda, las pruebas y la argumentación ante el juzgado contencioso-administrativo correspondiente; en procedimientos en los que la representación procesal es obligatoria, se actuará junto a un procurador.
Si tu problema es la gestión de un trámite menor o una petición de información, no siempre será necesaria la intervención judicial; si hay una resolución firme que te perjudica o una omisión administrativa que afecta un derecho, entonces esta especialidad es la adecuada.
Cuándo lo necesitas — y cuándo no
Si la Administración te ha notificado una resolución que limita derechos, impone una sanción, deniega una prestación o adjudicación, o si sufres daños por la actuación pública, necesitas valorar acudir a contencioso-administrativo. Señales claras de que conviene un abogado son: la otra parte cuenta con defensa letrada o la decisión pone en riesgo un derecho que no es reparable únicamente con gestiones administrativas. Si te han ofrecido una solución económica o un acuerdo, es prudente asesorarse antes de aceptar.
No siempre hace falta un abogado. Puedes presentar alegaciones, solicitar la revisión del expediente o interponer un recurso administrativo de reposición por tu cuenta cuando el trámite es sencillo y no hay negocio o consecuencias patrimoniales complejas. Muchos ayuntamientos y oficinas públicas ofrecen atención y modelos para recursos administrativos que permiten resolver cuestiones menores sin litigar.
Cuánto cuesta y cómo se paga en España
Los modelos de cobro en contencioso-administrativo son variados. La consulta inicial puede ser gratuita en algunos despachos o con coste en otros; pregunta siempre antes. La forma más habitual es pactar honorarios por escrito mediante un acuerdo de provisión de fondos y hoja de encargo que detalle servicios incluidos: estudio del expediente, presentación de la demanda, asistencia a vistas y recursos. También existe el pacto por resultado en algunos despachos, conocido como cuota por resultado, que conviene detallar por escrito y comprender qué servicios cubre y qué costes quedan aparte.
En muchos procedimientos la parte perdedora puede ser condenada al pago de las costas procesales, por lo que conviene saber cómo se pactan los honorarios y qué ocurrirá si se pierde. Hay costes añadidos previsibles como los del procurador cuando su intervención es obligatoria. Si no puedes sufragar los gastos, puedes solicitar asistencia jurídica gratuita o acudir al turno de oficio; el acceso a justicia gratuita se tramita por los colegios de abogados y tiene requisitos de renta y circunstancias personales.
Cómo elegir bien
- Colegiatura y acreditación: comprueba en el Colegio de Abogados provincial que el letrado está colegiado y que no tiene incidencia disciplinaria pública. Esa verificación es objetiva.
- Especialización práctica: busca experiencia concreta en contencioso-administrativo y en el fuero local donde se tramita tu asunto; la normativa autonómica y la práctica en cada órgano administrativo y judicial condicionan la estrategia.
- Quién te atiende: pregunta quién llevará el caso personalmente y qué parte asumirá un procurador si es necesario. El abogado que te atiende en la primera cita puede no ser quien firme o comparezca; exige nombres.
- Transparencia en honorarios: exige un presupuesto por escrito y un desglose de servicios incluidos y excluidos. Pregunta qué ocurre si hay recursos sucesivos y quién asume las costas si se pierde.
- Trabajo profesional verificable: pide ejemplos de expedientes o sentencias del despacho en la misma materia (resumen sin datos personales) y referencias si procede.
Preguntas clave en la primera consulta: “¿Quién va a llevar el caso personalmente?”, “¿Qué escenarios ves y cuál es el más desfavorable?”, “¿Cómo me cobras y qué pasa si perdemos?”, “¿Necesitaremos procurador?”.
Preguntas frecuentes sobre contencioso-administrativo
Depende del despacho. Algunos ofrecen la primera orientación sin coste y otros facturan la consulta. Pregunta al pedir cita si la primera visita tiene coste y qué incluye: revisión de papeles, valoración de viabilidad y propuesta de encargo por escrito.
Sí, puedes cambiar de abogado en cualquier momento. Es práctico formalizar la nueva representación por escrito y comunicar el relevo al juzgado y al procurador si los hay. Ten en cuenta las obligaciones de pago por el trabajo ya realizado por el anterior letrado.
Puede ocurrir que la parte perdedora sea condenada a pagar las costas procesales, lo que incluye tarifas de la parte vencedora en ciertos supuestos. Esto depende del resultado procesal y de la decisión del tribunal. Concreta en el encargo cómo se abordará ese riesgo y qué cobertura de costas ofrece tu abogado.
No siempre; en algunos procedimientos la intervención del procurador es obligatoria y en otros no. Pregunta al abogado si tu asunto exige procurador y quién lo designará, porque su intervención supone un coste adicional al de los honorarios del letrado.
Sí, existe la posibilidad de pedir asistencia jurídica gratuita a través del Colegio de Abogados y el turno de oficio. Hay requisitos de ingresos y circunstancias personales que se valoran para concederla. Si te conceden asistencia, el abogado del turno puede asumir tu defensa sin coste directo, con las limitaciones que marque la resolución.