Cláusula suelo y avalista: ¿qué derechos tiene el avalista?
El avalista no queda fuera: si la hipoteca tenía cláusula suelo y esa cláusula es anulable por falta de transparencia, el avalista también puede reclamar. Lo que decide su posición es si el aval fue prestado con conocimiento de la cláusula y la forma del aval (solidario o subsidiario). Primer paso: pide copia del contrato de préstamo, de la garantía de aval y del expediente completo al banco.
¿Necesitas abogados especialistas en cláusula suelo?
Compara abogados especializados y elige con calma. Análisis de tu caso gratuito.
Ver abogados Sin compromiso · GratisAbogados especializados en este caso
¿Tienes razón?
Tres factores esenciales determinan la situación del avalista frente a una cláusula suelo. Primero: el contenido del contrato de aval. Si el avalista firmó un aval separado que recoge expresamente la aceptación de las condiciones, incluido el cálculo del interés, su exposición es mayor. Segundo: la forma del aval: si es aval solidario el banco puede dirigirse directamente contra el avalista; si es subsidiario, el banco debe perseguir primero al titular principal antes de reclamar al avalista. Tercero: la transparencia en la fase precontractual respecto del avalista. Si el banco no informó adecuadamente al avalista sobre los riesgos, el avalista puede alegar falta de información y reclamar la nulidad o reducción de lo exigido.
Un avalista que desconoce la cláusula o que recibió información insuficiente sobre el alcance de la garantía puede tener argumentos para reclamar la nulidad o la reducción de la deuda garantizada. Aun cuando la cláusula figura en la escritura, la protección del consumidor exige claridad: si el avalista no fue informado o no entendió que garantizaba pérdidas derivadas de una cláusula suelo opaca, su posición se fortalece.
Cómo se soluciona
- Obtén la documentación: el avalista debe pedir copia de la escritura de préstamo, del documento de aval, del expediente del préstamo y de cualquier ficha o documento entregado antes de la firma. Pide todo por escrito y conserva el acuse.
- Revisa la naturaleza del aval: comprueba si el aval es solidario o subsidiario y si contiene cláusulas específicas que amplíen o limiten la responsabilidad. Identifica si el avalista firmó reconociendo la cuantía garantizada o si hay fórmulas abiertas.
- Valora la información recibida: reúne pruebas de qué te explicaron al firmar (testigos, correos, notas). Si no se aportó la información precontractual exigida por la normativa de consumidores, ese defecto es la base de una reclamación.
- Reclamación al banco: presenta una reclamación por escrito solicitando la revisión del aval en relación con la nulidad de la cláusula suelo y, en su caso, la devolución de importes pagados indebidamente por el avalista o la revisión de las obligaciones asumidas.
- Defensa frente a acciones ejecutivas: si el banco demanda al avalista o inicia ejecución, es fundamental oponer las mismas defensas que tendría el titular: falta de transparencia, cláusula abusiva y cálculo erróneo de intereses. En procesos ejecutivos, la presentación de prueba documental y la oportuna oposición son decisivas.
- Acuerdos: en muchos casos, el banco puede ofrecer una solución negociada que reduzca la deuda garantizada o aplace cobros. Antes de aceptar, valora si el acuerdo compensa frente a una posible demanda judicial.
Qué puede hacer el avalista sin abogado: solicitar y revisar el expediente y presentar la reclamación al banco. Cuándo conviene un abogado: si hay ejecución en marcha, si el banco te reclama cantidades importantes o si te ofrecen un acuerdo económico.
Qué puede pasar
1) Se arregla con una carta: el banco puede aceptar revisar la responsabilidad del avalista y proponer una reducción o devolución. Esto puede ocurrir tras la reclamación escrita y la presentación de pruebas de falta de información.
2) Acuerdo o conciliación: se puede negociar un pacto que modifique la cantidad garantizada o establezca un plan de pagos. Un acuerdo puede evitar el coste y la incertidumbre del juicio y a veces es la solución más práctica.
3) Juicio o oposición a ejecución: si no hay acuerdo, el avalista puede defenderse en juicio alegando la abusividad de la cláusula y la falta de transparencia. Si pierde, puede verse obligado a pagar y afrontar costas; si gana, puede quedar liberado de la obligación o resuelto el exceso cobrado por la entidad.
Y si ganas, ¿cobras? Si el avalista pagó cantidades que luego se declaran indebidas, podrá reclamar su devolución. Si la entidad es solvente, se obtendrá el abono; si no, la ejecución de la sentencia dependerá de la capacidad patrimonial del banco o de la entidad —situación poco habitual en bancos grandes pero que hay que considerar.
Errores que arruinan el caso
- No pedir copia del documento de aval y del expediente: sin esos papeles, probar la falta de información es difícil.
- Firmar acuerdos con cláusulas de renuncia de acciones futuras: evita firmar sin entender las consecuencias.
- No oponer defensa en un procedimiento ejecutivo: dejar pasar la demanda puede resultar en un pago automático y pérdida de defensas.
- Creer que el avalista no tiene protección: el avalista tiene derechos y puede reclamar; ignorarlos es un error.
- Actuar solo por teléfono: exige siempre confirmación por escrito y guarda acuses.
¿Necesitas un abogado para esto?
Si solo quieres pedir copia del expediente y presentar una reclamación, puedes hacerlo tú. Necesitas abogado si el banco te demanda, si el acuerdo que te ofrecen afecta gravemente tu patrimonio o si hay ejecución en marcha. Si el banco ya te ofreció dinero, consulta con un abogado: suele ser el momento en que merece la pena. Comprueba la opción de justicia gratuita si tus medios son limitados.
Casos relacionados
Otros problemas frecuentes en abogados especialistas en cláusula suelo
Preguntas frecuentes sobre este caso
Depende de la naturaleza del aval. Si el aval es solidario, el banco puede dirigirse contra ti inmediatamente. Si es subsidiario, normalmente deberá perseguir primero al titular principal. Revisa tu documento de aval para saberlo.
El avalista puede oponer la falta de transparencia y reclamar que la carga garantizada se reduzca en la proporción que corresponda. Es esencial revisar la documentación y la información que te dieron al firmar.
No pagues sin valorar la legitimidad de la reclamación. Pagar voluntariamente puede eliminar defensas. Exige documentación y, si te demandan, plantea oposición con base en la falta de transparencia de la cláusula.
Sí, si puedes demostrar que pagaste cantidades derivadas de una cláusula declarada nula, puedes reclamar la devolución de lo indebidamente pagado. La cuantificación exige revisar recibos y movimientos.
La prueba documental es la más potente. El testimonio de testigos (por ejemplo, acompañantes) puede ayudar, pero lo decisivo suele ser la documentación entregada y firmada. El notario certifica la firma, no siempre el contenido y la explicación recibida.
¿Necesitas resolver este problema legal?
Te conectamos con los mejores abogados especializados. Consulta gratuita y sin compromiso.