He recibido una oferta de la aseguradora y no se ajusta al baremo, ¿cómo actuar?
Recibir una oferta de la aseguradora que no concuerda con la valoración médica es frecuente. Lo primero es no firmar nada y comparar la oferta con la prueba médica y los informes periciales. Lo que determina tu respuesta es si la oferta cubre gastos, tratamiento futuro y la secuela real. Primer paso: pide por escrito la base técnica de esa oferta y reúne tus informes médicos para confrontarla.
¿Necesitas abogados de lesiones personales?
Compara abogados especializados y elige con calma. Análisis de tu caso gratuito.
Ver abogados Sin compromiso · GratisAbogados especializados en este caso
¿Tienes razón?
Tu queja es legítima si la oferta no refleja la prueba médica y los gastos reales. Tres factores determinan si la aseguradora está equivocada: 1) que tu peritaje (o historia clínica) describa lesiones, secuelas o gastos que no aparecen en la oferta; 2) que la oferta no contemple tratamientos futuros necesarios; y 3) que la aseguradora no explique técnicamente cómo ha calculado la cifra. Si se cumplen, tienes motivos razonables para cuestionarla. Si, por el contrario, tu documentación es inconcreta o faltan pruebas de gastos y secuelas, la aseguradora puede argumentar que su oferta es proporcional.
A menudo las aseguradoras usan valoraciones propias o criterios internos para reducir gasto; no siempre se basan en un peritaje que puedas contrastar. Por eso pedir la motivación técnica por escrito (qué informes han valorado, qué criterios han empleado) es clave: obliga a la compañía a explicitar su razonamiento y te permite preparar una réplica técnica.
Cómo se soluciona
1) No firmes ni aceptes ningún documento hasta valorar la oferta. Conserva la comunicación y exige por escrito la base de cálculo y los informes en los que se apoyan.
2) Reúne y organiza tu prueba: historias clínicas, facturas, presupuestos de reparación, informes periciales privados si los tienes, fotografías y partes de baja. Haz una hoja de ruta clara con los importes reclamados y su justificación documental.
3) Envía una contestación formal a la aseguradora con burofax o medio que deje constancia, adjuntando la documentación que prueba los gastos y secuelas que reclamas. Incorpora un desglose claro: gastos ya pagados, gastos previstos y perjuicios personales. Mantén copia de todo.
4) Si no obtienes respuesta satisfactoria, encarga un informe pericial privado que contradiga o complete la valoración de la aseguradora. Un informe técnico bien fundado suele cambiar la negociación.
5) Si la disputa persiste, valora la vía judicial: presenta la demanda con tus pruebas y solicita, si procede, la práctica de prueba pericial judicial. Ten en cuenta los costes y riesgos, y la posible necesidad de procurador y abogado en función de la cuantía y el procedimiento.
Qué puedes hacer tú solo y cuándo llamar a un profesional
- Tú puedes: pedir la base de la oferta por escrito, recopilar tus facturas y pedir presupuestos. Puedes hacer la primera contestación administrativa o extrajudicial.
- Necesitas abogado cuando la diferencia es grande, la aseguradora niega conceptos sostenidos por informe médico o te presionan para firmar. Un abogado coordina peritos y evalúa si conviene aceptar un acuerdo o demandar. Si recibes una oferta tras una lesión grave o con secuelas, es recomendable asesoramiento profesional.
Qué puede pasar
1) Se resuelve con una mejora de la oferta: si presentas pruebas y un informe privado sólido, la aseguradora suele negociar un incremento para evitar el juicio.
2) Acuerdo o conciliación: es habitual pactar una cifra intermedia con reconocimiento de pago y a veces condiciones (pago de gastos, obligación de facilitar tratamientos). Un acuerdo puede incluir cláusulas sobre la no ejecución de prestaciones futuras; léelas con atención.
3) Juicio: si no hay acuerdo, la reclamación se eleva a juicio. El tribunal valorará los peritajes y la documentación. Si el juez te da la razón, obtendrás sentencia con condena al pago; si pierdes, el tribunal puede imponerte las costas si considera que has actuado temerariamente.
Y si gano, ¿cobro? La sentencia permite iniciar ejecución contra la aseguradora o el responsable. La practicabilidad del cobro depende de la solvencia y de la correcta identificación del obligado. Si es una aseguradora solvente, normalmente se ejecuta; si no, habrá que estudiar medidas alternativas.
Errores que arruinan el caso
- Firmar acuerdos o recibí sin haber verificado los informes y sin guardar copia.
- No solicitar por escrito la base de la oferta: aceptar la explicación verbal facilita que la compañía mantenga la posición.
- No pedir o encargar informe pericial cuando hay discrepancias técnicas claras.
- Enviar pruebas sueltas y desordenadas sin un resumen o desglose que facilite la valoración.
¿Necesitas un abogado para esto?
Si la oferta no cubre lo que exigen tus informes, la primera carta y la recopilación de pruebas las puedes hacer tú. Necesitas abogado cuando la aseguradora se niega a ofrecer una explicación técnica, te presiona para firmar o la cantidad en disputa es alta: un abogado coordina peritos, negocia y, si hace falta, litiga. Si cumples requisitos de justicia gratuita, consulta el turno de oficio.
Casos relacionados
Otros problemas frecuentes en abogados de lesiones personales
Preguntas frecuentes sobre este caso
Sí. Pide la base de cálculo y responde por escrito aportando la documentación que avala tu posición. Dejar constancia evita malentendidos y obliga a la aseguradora a documentar su postura.
Pide los criterios y los informes que justifican esa afirmación. Si no están de acuerdo con tu documentación, encarga un informe pericial que contraste la valoración.
Puede cuestionar conceptos y montos; por eso es necesario justificar cada gasto y secuela con informes y facturas. La negociación versa sobre prueba y criterio técnico.
Mucho: un informe técnico sólido suele obligar a la aseguradora a reevaluar su oferta o a negociar. En juicio, el peritaje puede decantar la valoración final.
Puedes pedir la documentación y cuestionar sus conclusiones mediante informe contrario. En sede judicial, el tribunal admite peritaciones y examina las pruebas de ambas partes.
¿Necesitas resolver este problema legal?
Te conectamos con los mejores abogados especializados. Consulta gratuita y sin compromiso.