Me niegan cobertura médica por supuesta preexistencia
La compañía puede alegar preexistencia, pero no todo lo que le dicen es inapelable: importa cómo define la póliza esa preexistencia, qué documentación tiene la aseguradora y qué prueba clínica usted puede aportar. Primer paso: solicite por escrito la motivación médica que inspiran la negativa y solicite la historia clínica que la aseguradora usó para decidir.
¿Necesitas abogados especialistas en seguros y reclamaciones?
Compara abogados especializados y elige con calma. Análisis de tu caso gratuito.
Ver abogados Sin compromiso · GratisAbogados especializados en este caso
¿Tienes razón?
Lo que decide si la negación por preexistencia es válida es la definición en su póliza y la evidencia médica que la aseguradora tenga. Algunas pólizas excluyen ciertas enfermedades diagnosticadas antes de la contratación; otras establecen periodos de carencia o limitaciones para ciertas condiciones. Si la enfermedad se diagnosticó después de la firma de la póliza, o si el asegurado desconocía la afección y no hubo forma razonable de detectarla, tiene argumentos para impugnar la negativa. También importa qué elementos clínicos la aseguradora presentó: copias de historias clínicas, fechas y firmas. Si la compañía basa la exclusión en datos erróneos o documentos incompletos, su posición mejora.
Asimismo, la negativa puede ser inválida si la aseguradora no acreditó que la preexistencia era determinante para la aceptación del riesgo o que el tomador ocultó deliberadamente información relevante. Hay que distinguir entre ocultamiento intencional y omisión de datos que no hubieran sido solicitados expresamente.
Cómo se soluciona
- Pida la motivación médica por escrito y la documentación. Solicite a la aseguradora que le entregue copia de los informes, la historia clínica y la justificación en la que se basa la negativa. Esa documentación es esencial para saber exactamente qué sostiene la compañía.
- Reúna su propia historia clínica y pruebas. Solicite a sus médicos, clínicas o hospitales copias de exámenes, recetas y reportes que muestren la fecha de diagnóstico y la evolución. Si tiene atestados o interconsultas previas, súmelas.
- Obtenga una valoración médica independiente. Pida una opinión por escrito de un especialista que explique si la condición era detectable o diagnosticable antes de contratar la póliza, y si la evolución clínica sugiere que la afección existía con anterioridad.
- Compare fechas y pruebas. Confrontar los documentos de la aseguradora con los suyos puede mostrar errores de cronología o interpretaciones incorrectas. Si la aseguradora ha usado datos incompletos, señale las omisiones.
- Reclame formalmente ante la aseguradora y, si procede, ante la autoridad supervisora de seguros y la Defensoría del Consumidor. Adjunte su peritaje médico y pida revisión.
- Valore acción judicial si persisten la negativa y la pérdida es significativa. En juicio puede solicitar peritajes médicos, producción de historias clínicas y que un juez evalúe la validez de la exclusión.
Acciones inmediatas que puede emprender: pedir por escrito la motivación del rechazo, solicitar su historia clínica a los centros médicos y conseguir una segunda opinión médica. Lo que suele requerir abogado: coordinar peritos médicos, presentar la demanda y plantear pruebas especializadas.
Qué puede pasar
1) Revisión y cobertura: si su documentación rebate la cronología que alega la aseguradora, en muchos casos la compañía revisa su decisión y autoriza la cobertura.
2) Acuerdo: la aseguradora puede ofrecer cubrir parcialmente o para servicios distintos. Un acuerdo puede incluir condiciones o exclusiones futuras; valore la propuesta antes de firmar.
3) Litigio: si va a juicio, el tribunal evaluará las pruebas médicas de ambas partes. Si gana, el juez puede ordenar que se restituya la cobertura o se resarza el daño. Si pierde, asume el riesgo de costas y seguirá sin cobertura. Además, aunque gane, la ejecución de la sentencia implica pasos adicionales para obtener lo solicitado.
Y si gano, ¿cobro o reciben la atención? Si el fallo obliga a la aseguradora a cubrir, eso normalmente implica autorización para los servicios reclamados; la ejecución de la sentencia puede exigir medidas administrativas o judiciales adicionales.
Errores que arruinan el caso
- No pedir copia de su historia clínica de inmediato: dejar pasar tiempo puede dificultar reconstruir la cronología.
- Firmar comunicaciones reconociendo hechos que la aseguradora quiera usar en su contra: todo documento firmado puede ser usado para justificar una exclusión.
- No obtener una segunda opinión médica escrita: la valoración externa es una prueba valiosa.
- Suponer que porque firmó una declaración en la solicitud ya no puede impugnar la exclusión: la naturaleza y el alcance de la declaración importan; consulte antes de resignarse.
- No seguir la vía administrativa previa cuando es obligatoria para luego ir a juicio: puede complicar su demanda.
¿Necesitas un abogado para esto?
Puede pedir la historia clínica y gestionar una segunda opinión médica por su cuenta; en muchos casos eso basta para conseguir la revisión. Necesitará abogado si la aseguradora se mantiene en su postura pese a pruebas sólidas, si la cuestión médica exige peritaje complejo, o si la compañía ofrece un acuerdo que implica renunciar a derechos. Si califica para asistencia pública, consulte la Defensoría Pública o la entidad de consumo.
Casos relacionados
Otros problemas frecuentes en abogados especialistas en seguros y reclamaciones
Preguntas frecuentes sobre este caso
Solo si la información omitida era relevante para la valoración del riesgo y la aseguradora demuestra que, de conocerla, no hubiera contratado o lo hubiera hecho en condiciones diferentes. Hay que ver qué preguntas formuló la póliza y qué respondió usted; la intención deliberada de ocultar es lo que más pesa.
Un examen posterior puede ayudar a establecer cronología y estado de la enfermedad. Es importante que la opinión médica explique si la condición era detectable antes de la contratación y por qué la apreciación clínica indica lo contrario a la aseguradora.
La compañía suele solicitar autorizaciones al contratar. Si no tiene copia de esas autorizaciones, pida que le muestren la base legal o el consentimiento. Su derecho a obtener y revisar la información médica aplicable es importante para contrastar lo que usan en su contra.
No firme sin leer y sin asesoría. Firmar una renuncia puede cerrar la posibilidad de una reclamación futura. Pida tiempo para revisar el texto y, si se trata de una oferta, documente la propuesta y busque asesoría antes de aceptar.
Puede presentar una queja ante la Superintendencia de control de seguros y ante la Defensoría del Consumidor si se trata de prácticas abusivas. Adjunte toda la documentación médica y la motivación de la aseguradora.
¿Necesitas resolver este problema legal?
Te conectamos con los mejores abogados especializados. Consulta gratuita y sin compromiso.