Mi empresa me traslada, ¿cómo funciona la autorización de movilidad intraempresa?
La movilidad intraempresa permite que una empresa traslade a un trabajador extranjero a una sucursal o filial en España, pero la concesión depende del tipo de puesto, del vínculo con la empresa originaria y de la documentación que pruebe la relación laboral y la estructura empresarial. Lo básico es que la empresa presente un proyecto claro del traslado y que el trabajador aporte su historial laboral y la calificación requerida.
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¿Tienes razón?
Tener un traslado ofrecido por tu empresa no garantiza la autorización: lo que determina la concesión de la movilidad intraempresa son tres cuestiones esenciales. Primero, la relación entre la entidad de origen y la que recibe al trabajador en España (por ejemplo, filial, sucursal o misma empresa del grupo) y la justificación de que el traslado es parte de una estructura empresarial internacional. Segundo, la naturaleza del puesto: debe justificarse la necesidad de enviar a ese trabajador concretamente y que su perfil encaja con el cargo en España. Tercero, la documentación que se presente sobre la empresa y sobre ti: contratos, certificados de relación laboral, descripción del puesto, funciones y duración prevista del traslado.
Si la empresa demuestra la estructura y la necesidad del traslado, y tú aportas prueba de tu experiencia y del vínculo laboral previo, tu expediente tiene buenas posibilidades. Si la entidad receptora en España carece de actividad o la oferta es ambigua, la autorización será más difícil. También influye que la actividad a desempeñar en España esté regulada por requisitos profesionales concretos; entonces será necesario acreditar las titulaciones o certificaciones pertinentes.
Importa además la duración y la estabilidad del destino en España: los traslados vinculados a proyectos temporales se tramitan de una manera distinta a los que suponen un establecimiento permanente. Conserva toda la documentación que muestre el plan de movilidad y la necesidad empresarial.
Cómo se soluciona
- Pide a la empresa que prepare un dossier completo del traslado: contrato de la entidad de origen, escritura o identificación de la entidad receptora, relación entre ambas, y un informe técnico que detalle el motivo del traslado y la función que desempeñarás en España.
- Reúne tu documentación personal y profesional: contrato de trabajo con la empresa originaria, certificaciones de empleo, referencias laborales, títulos profesionales y CV actualizado. Si tienes historial de cotización, inclúyelo.
- Asegúrate de que la empresa en España aporte información sobre el centro de trabajo: actividad económica, plantilla, capacidad para contratar y proyecto donde se te encuadra. Los documentos contables y fiscales de la entidad receptora refuerzan el expediente.
- Presenta la solicitud con una carta explicativa firmada por la empresa, detallando el plan de integración laboral y el tiempo estimado del traslado. Adjunta la prueba de tu vinculación con la empresa originaria y el informe de necesidades.
- Si la autorización exige acreditación de títulos o requisitos profesionales, gestiona las homologaciones o convalidaciones necesarias y adjunta las certificaciones.
- Conserva copias de todas las presentaciones y comunicaciones con la empresa y la administración. Si la administración solicita subsanación, responde con los documentos requeridos y pide acuse de recibo.
Qué puede pasar
1) Se concede la autorización y te permite trabajar en la entidad receptora. Eso ocurre cuando la empresa justifica la estructura internacional, la necesidad del traslado y aportas la prueba de tu relación laboral y cualificación. La autorización suele vincularse al proyecto empresarial y a la entidad que la solicita.
2) Se alcanza un acuerdo de subsanación: la administración puede pedir documentación adicional o aclaraciones y, tras aportarlas, conceder la autorización. En la práctica, muchas solicitudes se resuelven mediante suplementación documental y aclaraciones técnicas por parte de la empresa.
3) Rechazo y vía judicial. Si la administración considera insuficiente la justificación de la movilidad o la entidad receptora no cumple los requisitos, puede denegar. En ese caso cabe impugnar la resolución en sede administrativa o judicial, argumentando la existencia real del proyecto y aportando prueba que acredite la relación entre entidades y la cualificación del trabajador. Si pierdes en la vía judicial, habrá que valorar las costas y las consecuencias prácticas: la denegación puede impedirte trabajar para esa entidad en España hasta que se regularice la situación.
Y si ganas, ¿cobras? La ganancia en este contexto no implica cuantía económica: lo que obtienes es la autorización que te habilita a trabajar en España bajo la condición y empresa que se hayan aprobado.
Errores que arruinan el caso
- No pedir a la empresa un dossier claro y completo: una presentación débil de la justificación empresarial reduce mucho las posibilidades.
- Entregar certificados laborales sin sellos o sin firma; requiere documentación oficial.
- No acreditar la relación entre la entidad de origen y la receptora: la administración exige pruebas del vínculo corporativo.
- No lograr certificación de títulos o requisitos profesionales cuando la actividad lo demanda.
- Confiar en acuerdos verbales con la empresa receptora sin constancia escrita: deja todo por escrito y guarda copias.
¿Necesitas un abogado para esto?
Si la empresa presenta toda la documentación y el expediente es claro, puedes gestionar la solicitud con su apoyo sin abogado. Necesitarás asistencia legal si hay dudas sobre la relación entre entidades, si la actividad exige acreditaciones profesionales, o si la administración exige prueba compleja. Un abogado te ayuda a preparar el dossier empresarial y a responder a requerimientos; si optas por impugnar una denegación, su intervención suele ser necesaria.
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Preguntas frecuentes sobre este caso
No siempre; lo clave es que exista una relación empresarial justificada entre la entidad de origen y la receptora (por ejemplo, grupo empresarial, sucursal o similar) y que el traslado responda a una necesidad real de la empresa. La documentación debe explicar claramente esa relación.
Depende del tipo de autorización y de la normativa aplicable en cada caso. Algunas autorizaciones de movilidad facilitan la reagrupación familiar; otras requieren trámites adicionales. Consulta la resolución y las condiciones que fije la autorización.
Si la actividad exige un título reconocido en España, tendrás que acreditar la equivalencia o convalidación pertinente. Para actividades no reguladas, la experiencia y el contrato pueden ser suficientes.
Una entidad sin actividad o sin estructura empresarial puede dificultar la concesión: la administración exige que la entidad receptora sea solvente y tenga capacidad para el proyecto. Aporta pruebas de su actividad económica para fortalecer el expediente.
La autorización suele estar vinculada a la entidad solicitante y al trabajo para el que se concedió. Cambiar de empresa puede requerir una nueva autorización. Consulta las condiciones de tu permiso antes de aceptar otro empleo.
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