Los requisitos técnicos del pliego son imposibles de cumplir
Requisitos técnicos que resultan imposibles o contradictorios pueden ser objeto de impugnación porque vulneran la competencia efectiva. Lo que marca la fortaleza de su caso es la claridad con que demuestre la imposibilidad técnica: informe técnico, comparativa con estándares y registro de consultas al órgano contratante. Primer paso: pida aclaraciones técnicas por escrito y adjunte un informe que detalle por qué no son factibles.
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¿Tienes razón?
Para saber si tiene razón cuando un pliego pide condiciones técnicas imposibles, verifique tres cuestiones: 1) la literalidad del requisito y si contiene contradicciones internas o con otros documentos del expediente; 2) si el requisito exige prestaciones que no se corresponden con la realidad técnica del sector o que no existen comercialmente; 3) si el requisito provoca una restricción injustificada de la competencia al favorecer a un operador concreto. Si puede demostrar de forma técnica y documentada que no existe producto o proceso que cumpla lo exigido, su argumento es sólido. Si por el contrario el requisito es exigente pero técnicamente alcanzable, la impugnación será más débil.
No confunda rigor con imposibilidad: un estándar alto no es ilegal por sí mismo. Lo que permite impugnación es la exigencia de algo objetivamente inalcanzable o requisitos contradictorios entre sí (por ejemplo, solicitar simultáneamente parámetros que se excluyen mutuamente). También es relevante si el pliego exige certificaciones o normas no aplicables en el mercado local sin justificar su necesidad.
Cómo se soluciona
1) Documente la imposibilidad técnica: obtenga informes de expertos o del fabricante que acrediten que no existe componente, equipo o procedimiento que cumpla el requerimiento. Reúna datos de mercado que muestren la ausencia de productos compatibles y catálogos técnicos que avalen su argumento.
2) Prepare una consulta técnica por escrito. Diríjala a la entidad contratante explicando con detalle técnico por qué el requisito es inviable y solicitando la modificación del pliego o la aclaración. Acompañe la consulta con su informe técnico y referencias de mercado.
3) Busque alternativas técnicas viables. Proponga especificaciones equivalentes que cumplan el objetivo funcional pretendido por el pliego sin ser imposibles. A veces un requisito puede sustituirse por una especificación funcional o por estándares reconocidos en el sector.
4) Si la entidad no responde o mantiene el requisito, presente una impugnación administrativa indicando la imposibilidad técnica y aportando la prueba pericial y documentos de mercado. Solicite la nulidad de la cláusula o su corrección.
5) Si la controversia persiste y la adjudicación se realiza manteniendo el requisito, valore la vía judicial para impugnar la adjudicación o la cláusula en cuestión. La prueba pericial será fundamental para que el juez valore la imposibilidad técnica.
Qué puede hacer usted solo y qué requiere ayuda: usted puede recabar catálogos, correspondencia con fabricantes y hacer la consulta técnica. Necesitará peritos y abogado cuando prepare la prueba pericial, solicite medidas cautelares o litigue.
Qué puede pasar
1) Se arregla con una carta. En muchos casos la entidad reconoce la incongruencia técnica y corrige el pliego mediante una adenda que sustituye requisitos imposibles por especificaciones funcionales o estándares aceptables. Esto restaura la competitividad.
2) Acuerdo o conciliación. Puede alcanzarse un acuerdo técnico: la entidad admite la propuesta alternativa o establece un mecanismo de verificación técnica que permita competir en igualdad. Un acuerdo suele ser preferible por rapidez y menor coste.
3) Juicio. Si la entidad persiste y adjudica de forma que le perjudica, la vía judicial puede declarar la nulidad de la cláusula o de la adjudicación por vulnerar la libre competencia o no ajustarse a criterios técnicos razonables. Si usted pierde, puede tener que asumir costas procesales; si gana, la ejecución de la sentencia dependerá de la naturaleza del remedio ordenado.
Y si gana, ¿cobro? Ganar puede implicar la anulación de una adjudicación o la obligación de modificar el pliego. Obtener una indemnización por daños exige probar perjuicio económico concreto y la capacidad de la entidad para responder; no siempre una victoria se traduce en pago inmediato.
Errores que arruinan el caso
- No recabar pruebas de fabricantes o expertos que acrediten la imposibilidad técnica.
- Limitar la impugnación a afirmaciones genéricas sin ofrecer alternativas técnicas razonables.
- Ignorar la obligación de plantear consultas técnicas por escrito antes de impugnar.
- No documentar la oferta alternativa con especificaciones equivalentes claras.
- Subestimar la necesidad de un peritaje cuando el conflicto se torna técnico-jurídico.
¿Necesitas un abogado para esto?
Puede iniciar la consulta técnica y recabar catálogos y opiniones de fabricantes por su cuenta. Necesita abogado cuando haya que preparar un informe pericial, solicitar medidas cautelares o litigar contra la entidad. Si el expediente ya contiene argumentos técnicos complejos, la intervención profesional le ayudará a estructurar la impugnación y a proponer especificaciones alternativas adecuadas.
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Preguntas frecuentes sobre este caso
Sí puede proponer una solución equivalente explicando por qué cumple la función buscada y adjuntando documentación técnica que lo respalde. Acompañe la propuesta con una aclaración por escrito y pida que conste en el expediente.
Un informe o certificado del fabricante es prueba valiosa para demostrar que un producto o característica no existe o no es viable. Combine ese informe con datos de mercado y opiniones de expertos.
Puede exigir estándares internacionales si lo justifica en el pliego; sin embargo, si la exigencia resulta desproporcionada o excluye al mercado local sin justificación, puede impugnarse por restringir la competencia.
Si el requisito técnico favorece de manera evidente a un operador concreto, puede alegarse una vulneración de la igualdad. La prueba técnica y de mercado será clave para demostrar que la cláusula discrimina.
Aunque no siempre es obligatorio, un perito técnico robustece mucho el caso ante la administración o el juez, porque explica con términos objetivos por qué la cláusula es inviable y propone alternativas.
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