No sabemos cómo repartir el equity entre fundadores
No existe una fórmula única para repartir el equity; lo que importa es que el reparto refleje contribución, riesgo y compromiso futuros, y que vaya acompañado de reglas claras sobre vesting, roles y qué pasa si alguien sale. Primer paso: alineen expectativas por escrito y acuerden un marco que incluya vesting y cláusulas de salida antes de formalizar la sociedad.
¿No tienes claro tu caso de startups?
Cuéntanoslo y te lo analizamos gratis en un minuto: qué opciones tienes, qué urge y qué contarle al abogado.
Analizar mi caso gratis Sin compromiso · GratisAbogados especializados en este caso
¿Tienes razón?
No es cuestión de justicia matemática sino de unas tres variables clave que determinan si el reparto es coherente.
1) Contribución actual: capital aportado, propiedad intelectual traída por cada socio, clientes o contratos ya firmados. Esto justifica participaciones iniciales.
2) Trabajo futuro y dedicación: si uno será CEO a tiempo completo y otro seguirá trabajando por fuera, eso debe reflejarse en vesting o en una mayor asignación posterior.
3) Riesgo y sacrificio asumido: quien abandone estabilidad laboral, ponga ahorros o avales, o haya asumido responsabilidades legales, carga más riesgo y suele recibir compensación mayor.
Si su reparto ignora estas variables y no acuerda protecciones (vesting, cliff, cláusulas de salida), se abren dos tipos de problemas: resentimiento entre fundadores, o que un socio que no aporta pueda quedarse con una porción desproporcionada. No es que exista una única respuesta correcta; existe la respuesta coherente con sus roles y expectativas, y debe dejarse por escrito antes de escalar el negocio.
Cómo se soluciona
- Reúnanse y enumeren aportes objetivos. Hagan una lista por escrito con aportes: dinero, código, clientes, contactos, propiedad intelectual, experiencia clave. No confíen en la memoria.
- Decidan la etiqueta inicial: si la empresa se va a constituir como sociedad limitada o por acciones, determinen el número de participaciones y quién queda como socio fundador.
- Introduzcan vesting para participaciones que representan trabajo futuro. El vesting vincula adquisición de participaciones al tiempo y al cumplimiento de hitos; protege a la empresa contra salidas tempranas sin rendimiento. Acompáñelo de cláusulas que definan qué ocurre si alguien incumple o se queda inactivo.
- Consideren cláusulas de dilución y derechos de preferencia. Determinen cómo se manejarán futuras rondas de inversión y si ciertos socios tendrán derecho a mantener su porcentaje o serán diluidos.
- Pacten roles y expectativas de dedicación. Documenten quién será responsable de qué y qué se espera en términos de tiempo y objetivos. Si un socio va a tener un salario, inclúyalo.
- Prevean salidas: acuerdos de compraventa entre socios, derechos de arrastre y acompañamiento, y mecanismos para valorar participaciones en caso de compra. Definan si habrá opción de recompra por parte de la empresa y en qué casos.
- Formalicen todo en un pacto de socios. El pacto debe incluir vesting, cláusulas de no competencia y confidencialidad, reglas sobre incorporación de nuevos socios, y mecanismos de resolución de conflictos.
Qué puede hacer usted solo y cuándo necesita profesional
- Usted puede listar aportes, negociar porcentajes y proponer un esquema de vesting básico. También puede redactar un borrador de expectativas internas.
- Necesita un abogado para redactar el pacto de socios, para estructurar las cláusulas de vesting y recompra y para asesorar sobre el impacto fiscal y societario. Si van a aportar propiedad intelectual, conviene un abogado que formalice cesión a la sociedad. Ante inversores, un abogado guía la negociación sobre dilución y cláusulas de protección.
Qué puede pasar
1) Se arregla con negociación interna. Lo más frecuente: ajustan porcentajes, añaden vesting y siguen adelante. Un pacto claro evita resentimientos.
2) Acuerdo mediante mediación o conciliación. Si hay desencuentros, pueden acudir a conciliación extrajudicial en derecho o mediación especializada para evitar judicializar la disputa.
3) Pleito y consecuencias. Si no logran acuerdo, uno puede intentar impugnar decisiones societarias o pedir disolución parcial. En juicio puede ordenarse la disolución de la sociedad o la modificación del reparto; eso desgasta a la empresa y genera costes. Si se pierde, las costas y los efectos sobre la operativa recaen sobre la sociedad y sus socios.
¿Y si gana, cobro? Si obtiene una sentencia favorable que, por ejemplo, obliga a comprar participaciones, la ejecución depende de la solvencia de las partes. Un acuerdo extrajudicial de pago o recompra suele ser la vía más práctica.
Errores que arruinan el caso
- No poner vesting desde el inicio: permite que un socio se vaya con su participación sin haber contribuido.
- No documentar aportes en propiedad intelectual: sin cesión firme, el socio fundador puede retener derechos sobre activos clave.
- Dejar ambigüedad en roles y salarios: genera conflicto cuando la empresa escala.
- Firmar reparto definitivo antes de discutir dilución por futuras rondas.
- No prever mecanismos de valoración para compras o salidas: sin ello, cada conflicto se convierte en pelea costosa.
¿Necesitas un abogado para esto?
Puede empezar usted mismo negociando porcentajes y redactando un borrador de expectativas. Necesita abogado para convertir ese borrador en un pacto de socios homologable, para formalizar la cesión de propiedad intelectual y para diseñar cláusulas de vesting y recompra que protejan la empresa. Si ya hay conflicto o un socio ofrece comprar o vender participaciones, el abogado es imprescindible. Consulte también por la posibilidad de acceso a asesoría pro bono o servicios de incubadoras que ayudan en fases tempranas.
Casos relacionados
Otros problemas frecuentes en startups
Preguntas frecuentes sobre este caso
Vesting es un mecanismo que hace que las participaciones se vayan adquiriendo con el tiempo o al cumplir hitos. Protege a la empresa de que un socio se vaya pronto y conserve su porcentaje sin haber aportado trabajo o resultados. Es especialmente útil en startups con fundadores que no contribuyen igual.
Sí, pero si alguien va a aportar trabajo a futuro conviene combinar la asignación inicial con vesting. Repartir todo por la contribución inicial sin atar participación al futuro puede generar desequilibrios cuando el proyecto crece.
Un acuerdo verbal tiene poco peso práctico y genera riesgo. Formalizar por escrito el reparto, roles y vesting evita malentendidos y facilita pruebas si surge una disputa.
Documente el aporte con evidencia: contratos, correos, demostración de comunicación con clientes. En el pacto de socios incluya la valoración acordada y la forma en que se traduce en participaciones o compensación.
Sin vesting, seguirá siendo titular de su participación. Con vesting, las participaciones no adquiridas pueden revertir a la compañía o quedar sujetas a recompra. Por eso es clave establecer vesting y reglas de salida desde el inicio.
¿Necesitas resolver este problema legal?
Te conectamos con los mejores abogados especializados. Consulta gratuita y sin compromiso.