Inversor pide correcciones tras due diligence
Que un inversor pida correcciones después de la due diligence es habitual; no siempre significa mala fe. Lo que importa es qué tipo de corrección pide, cómo afecta tu control y si hay prueba documental. Primer paso: exige que la lista de correcciones vaya por escrito y que te expliquen por qué cada punto es necesario; con eso sabrás si puedes negociar o necesitas asesoría para salvaguardar la startup.
¿Necesitas abogados para startups?
Compara abogados especializados y elige con calma. Análisis de tu caso gratuito.
Ver abogados Sin compromiso · GratisAbogados especializados en este caso
¿Tienes razón?
Tu posición depende de tres elementos principales:
1) Alcance y naturaleza de las correcciones. Hay correcciones formales (errores tipográficos, documentación incompleta) y correcciones sustantivas (cambios en cláusulas de gobierno, preferencias económicas, indemnidades). Las primeras suelen ser inofensivas; las segundas afectan control, derechos económicos o responsabilidades.
2) Lo que firmaste previamente. Revisa el term sheet y cualquier acuerdo de intenciones. Si el term sheet fue vinculante en ciertos puntos, el inversor no puede imponer cambios que contradigan lo pactado sin negociar o compensar.
3) Prueba y motivos del inversor. La due diligence puede revelar pasivos fiscales, contratos laborales irregulares o problemas de propiedad intelectual. Si la corrección responde a un riesgo real descubierto, el inversor tiene base para pedir ajustes; si es una petición estratégica para obtener mejores condiciones, tendrás margen para negociar.
Además, mira quién exige la corrección: si es un fondo con abogados, suele presionar más; un angel individual normalmente es más flexible. Considera el impacto en la operación y en rondas futuras: aceptar ahora puede facilitar la inversión, pero hipotecar derechos hoy puede costarte caro en próximos pasos.
Cómo se soluciona
- Pide la lista por escrito y documentación de soporte (qué hacer hoy).
- Solicita que cada corrección venga con el documento o hecho que la justifica (por ejemplo, copia del contrato laboral que falta, observación de SUNAT, registro de marca incompleto).
- Exige plazos y prioridad por escrito para ordenar las correcciones.
- Clasifica las correcciones.
- División práctica: correcciones formales, correcciones de riesgo (cumplimiento fiscal, laboral, IP) y correcciones de negociación (cambios en gobierno o económicas).
- Para las formales, corrige y entrega. Para las de riesgo, valora el costo de corregir vs. el impacto sobre la inversión. Para las de negociación, prepárate a intercambiar concesiones.
- Negocia soluciones concretas.
- Propón remedios: indemnidad limitada, escrow, garantía sobre activos, ajuste de valoración, cláusula de paso a pérdidas, o un plan de regularización con hitos.
- Documenta todo: si aceptas reglarizar contratos laborales, firma un plan con fechas y responsables y pide reconocimiento por parte del inversor.
- Involucra asesoría especializada cuando haga falta.
- Asesores fiscales o laborales para cuestiones SUNAT o SUNAFIL; especialistas en propiedad intelectual para marca o software; abogado corporativo para cambios en estatutos, pactos de socios o derecho societario.
- Si no hay acuerdo, decide el siguiente paso.
- El inversor puede retractarse y retirarse; eso también es una opción. Si la corrección viola lo pactado, puedes insistir en cumplimiento o buscar otro inversor. Si el inversor intenta imponer cambios sin justificación, documenta la negociación.
Qué puedes hacer tú solo y cuándo necesitas abogado:
- Puedes compilar la documentación solicitada y corregir errores formales. Puedes proponer pequeñas enmiendas redactadas claramente.
- Necesitas abogado si el inversor propone modificar estatutos, pacto de socios, otorgarte obligaciones personales, imponer cláusulas de drag/tag, preferencia extrema, o si hay pasivos fiscales/laborales que la empresa debe asumir.
Qué puede pasar
1) Se resuelve con correcciones y un acuerdo simple.
- Lo habitual: el equipo corrige documentación y el inversor procede. Esto mantiene el cierre de la inversión y evita fricciones. El acuerdo puede incluir una declaración de hechos y una indemnidad limitada.
2) Negociación y acuerdo con cláusulas de protección.
- En algunos casos, el inversor aceptará avanzar si firmas salvaguardas: por ejemplo, un escrow con parte de la inversión hasta que se resuelva un pasivo, o un compromiso de registrar marcas en un plazo. Aunque impliquen concesiones, suelen ser preferibles a perder la inversión.
3) El inversionista se retira o impone condiciones duras.
- Si el inversor considera el riesgo inasumible, puede retirar la oferta. Alternativamente, puede intentar imponer condiciones que reduzcan tu participación o control. Si accedes sin asesoría podrías ceder derechos significativos.
Y si ganas en una disputa contractual, ¿cobras? Si hubiera incumplimiento por parte del inversor y lo litigas con éxito, podrías obtener indemnización o restitución. Sin embargo, si el inversor no tiene activos o decide no participar, la ejecución práctica de la sentencia puede ser compleja.
Errores que arruinan el caso
- Firmar correcciones sustantivas sin revisar el impacto en control y economía de la empresa.
- No exigir evidencia documental: aceptar “confía en nosotros” ante problemas fiscales o laborales es peligroso.
- No involucrar especialistas cuando la corrección toca SUNAT, SUNAFIL o propiedad intelectual.
- Hacer concesiones verbales o por chat en lugar de documentarlas formalmente.
- Ignorar cómo las correcciones afectarán futuras rondas: ceder derechos hoy puede cerrar opciones mañana.
¿Necesitas un abogado para esto?
Si las correcciones son sólo formales puedes gestionarlas tú; si tocan estatutos, pactos de socios, obligaciones personales, o implican riesgos fiscales/laborales, necesitas un abogado. Si la otra parte tiene asesoría legal o propone escrow/arbitraje, contrata uno para negociar y proteger la posición de la startup.
Casos relacionados
Otros problemas frecuentes en abogados para startups
Preguntas frecuentes sobre este caso
Sí, puedes negarte, pero ello puede llevar a que el inversor retire la oferta. Negocia y ofrece alternativas: documentos complementarios, garantías o planes de regularización. Negarse sin proponer soluciones puede cerrar la posibilidad de inversión.
Si hay obligaciones fiscales detectadas, el inversor puede pedir indemnidad, ajuste en la transacción o que la empresa regularice antes del cierre. Evalúa con un contador o abogado fiscal el alcance del riesgo y el coste de su remediación antes de aceptar concesiones.
Sí, un plan con hitos puede ser útil: te permite cerrar la inversión y asumir compromisos concretos. Asegúrate de que los plazos y sanciones estén claros y que exista un mecanismo para comprobar el cumplimiento.
Es relativamente frecuente que se pidan cambios en el pacto para proteger la inversión. Lo que no es normal es que te pidan renunciar a derechos básicos sin compensación. Valora impacto económico y de control antes de aceptar.
Contratos laborales y planillas, demostraciones contables, declaraciones y pagos a SUNAT, contratos clave (clientes, proveedores), propiedad intelectual (marcas, software), pactos y estatutos, y registros societarios actualizados. Tener esto organizado reduce las objeciones.
¿Necesitas resolver este problema legal?
Te conectamos con los mejores abogados especializados. Consulta gratuita y sin compromiso.