Tengo que pasar por conciliación previa o arbitraje y no sé qué hacer
Si tu contrato de franquicia obliga a conciliación extrajudicial previa o a arbitraje, eso define formalmente cómo resolverás el conflicto: primero se intenta la conciliación ante un centro autorizado; si fracasa, el arbitraje puede ser el camino si así lo pactaron. Lo primero es leer y guardar la cláusula, reunir la prueba y considerar si la cláusula es válida para tu caso o si hay cuestiones que la excluyen; envía la solicitud de conciliación y conserva constancias.
¿Necesitas abogados de franquicias?
Compara abogados especializados y elige con calma. Análisis de tu caso gratuito.
Ver abogados Sin compromiso · GratisAbogados de Derecho Mercantil
¿Tienes razón?
Tres factores determinan si la cláusula de conciliación o arbitraje te obliga: (1) el contenido exacto de la cláusula en el contrato —si impone conciliación previa obligatoria o remite directamente a arbitraje—; (2) la naturaleza del conflicto: algunas materias no son arbitrables o requieren tramitación administrativa previa; y (3) la validez formal de la cláusula: si fue firmada de manera válida y no vulnera derechos de consumo o normas imperativas, suele ser exigible.
En contratos de franquicia, es habitual que el franquiciador imponga métodos alternativos de solución de controversias para centralizar la resolución y evitar juicios públicos. Sin embargo, si tu reclamación es por vulneración de derechos del consumidor o incluye cuestiones laborales (por ejemplo, planteos por subordinación encubierta), esas materias pueden tener límites para ser sometidas a arbitraje o pueden exigir conciliación previa con efectos procesales diferentes.
La pregunta clave es si la cláusula te impone una secuencia: normalmente, primero conciliación extrajudicial ante un centro autorizado, y después arbitraje si no hay acuerdo. Si la cláusula pretende obligar a renunciar a derechos esenciales o imponer un tribunal en otro país sin opciones de defensa razonables, puede plantearse su impugnación.
Cómo se soluciona
1) Localiza y copia la cláusula.
- Extrae literal la cláusula de tu contrato y anexa las páginas donde aparece la firma. Guarda correos y comunicaciones donde se trate la firma del contrato.
2) Reúne la prueba del conflicto.
- Organiza contratos, correos, órdenes, cuentas, informes técnicos y cualquier documento que explique tu reclamo. Exporta chats relevantes y guarda comprobantes de pago.
3) Decide la primera acción: conciliación o impugnación.
- Si la cláusula exige conciliación previa, prepara y presenta la solicitud ante un centro de conciliación autorizado, acompañando la documentación. Incluso si tu objetivo final es el arbitraje o el juicio, la conciliación suele ser requisito de procedibilidad y hay que cumplirla.
4) Redacta la solicitud de conciliación.
- Describe de forma clara el objeto del conflicto, la propuesta de solución y acompaña la prueba básica. Pide nombrar un conciliador y solicita constancia escrita y firma de recepción.
5) Negociación durante la conciliación.
- Acude con una posición negociadora: ten claro tu mínimo aceptable y qué concesiones puedes hacer. Si te ofrecen un acuerdo, pide que sea por escrito, detallado y que incluya mecanismos de cumplimiento.
6) Si no hay acuerdo: activar arbitraje o vía judicial.
- Si la conciliación fracasa y la cláusula avala el arbitraje, sigue los pasos pactados (institución arbitral, reglas aplicables y árbitros). Si estimas que la cláusula es inválida o que la materia no es arbitrable, consulta con un abogado para impugnar la cláusula y decidir la vía judicial.
Qué puedes hacer tú ahora: copiar la cláusula, reunir la documentación y presentar la solicitud de conciliación. Presentar la solicitud no paraliza tu derecho a asesorarte, y la documentación que entregues te sirve luego en arbitraje o juicio.
Qué puede pasar
1) Se arregla con una carta: en la conciliación muchas disputas se cierran con un acuerdo simple que regula pagos, plazos o compensaciones. Esto es común y, a veces, lo más práctico porque evita procesos largos.
2) Acuerdo o conciliación formal: si hay acuerdo en conciliación, se plasma en un acta que tiene fuerza ejecutiva y suele poner fin al conflicto. Un acuerdo con garantías (pago con garantía, rebaja, o plan de pagos) puede valer más que una sentencia que tarde en ejecutarse.
3) Arbitraje o juicio: si no hay acuerdo y la cláusula obliga a arbitraje, se inicia ese proceso. El arbitraje suele ser más rápido y confidencial, pero tiene que respetar garantías de contradicción. Si decides impugnar la cláusula y vas al juez, corres el riesgo de que el tribunal constate la validez de la cláusula y ordene pasar por el mecanismo pactado, con el consiguiente gasto y demora.
Y si pierdes en arbitraje o juicio, normalmente las costas se asignan conforme a lo pactado o a la decisión del árbitro/juez; perder puede implicar pagar las costas procesales y los honorarios de la otra parte.
Errores que arruinan el caso
- No copiar literalmente la cláusula antes de presentar reclamaciones y luego discutir su alcance.
- Ir a la conciliación sin documentación ordenada; la falta de prueba reduce tu capacidad de negociar.
- Aceptar un acuerdo verbal en conciliación: pide siempre el acta escrita y firmada.
- Creer que arbitraje es siempre más barato: según la institución arbitral y la complejidad, puede ser costoso.
- No preguntar si la materia es arbitrable o si hay prohibiciones legales para someterla a arbitraje, especialmente en temas laborales o de consumo.
¿Necesitas un abogado para esto?
Puedes presentar tu solicitud de conciliación por tu cuenta y, en muchos casos, resolver negociando. Busca abogado si la contraparte ya activó arbitraje, si la cláusula es compleja, si hay montos significativos o si la materia puede ser no arbitrable. Si no puedes pagar, consulta posibilidades de asistencia legal gratuita o asesoría inicial a bajo costo.
Casos relacionados
Otros problemas frecuentes en abogados de franquicias
Preguntas frecuentes sobre este caso
La conciliación previa es un trámite extrajudicial ante centros autorizados que pretende resolver la disputa antes de ir a juicio. Si tu contrato la exige como requisito de procedibilidad, normalmente debes intentarla antes de reclamar judicialmente.
Si hay cláusula de arbitraje válida, la idea es que las partes deben someterse a arbitraje. En algunos supuestos la cláusula puede ser impugnada; consulta con un abogado para evaluar la validez y la materia en disputa.
Los centros de conciliación autorizados cobran aranceles que varían. Hay también servicios públicos o defensores que pueden orientar. Inspecciona los costos antes de presentar la solicitud.
El acuerdo se documenta en un acta que tiene eficacia ejecutiva. Si la otra parte incumple, puedes ejecutar ese acta como un título ejecutivo.
Sí. Es recomendable si hay montos importantes o si la contraparte tiene representación legal. Un abogado puede ayudarte a redactar la solicitud y a negociar condiciones más favorables.
¿Necesitas resolver este problema legal?
Te conectamos con los mejores abogados especializados. Consulta gratuita y sin compromiso.