Ruptura de un acuerdo de confidencialidad (NDA)
Si otra persona divulgó información que le compartiste bajo un acuerdo de confidencialidad, en principio no puede: lo decide el contrato y la ley. Lo importante es qué decía ese acuerdo —si es escrito, qué alcance tuvo, si hubo excepciones— y qué pruebas tenés de la divulgación. Primer paso: registrar y preservar la prueba y enviar una intimación fehaciente (por ejemplo, carta documento) reclamando cese de conducta y reparación parcial si corresponde.
¿Necesitas abogados de patentes?
Compara abogados especializados y elige con calma. Análisis de tu caso gratuito.
Ver abogados Sin compromiso · GratisAbogados especializados en este caso
¿Tienes razón?
Que la otra parte haya actuado mal depende de tres cosas principales: lo que dice el acuerdo, cómo y cuándo se compartió la información, y qué prueba tenés de la divulgación. Primero, revisá el texto del NDA: puede limitar qué se considera “información confidencial”, fijar excepciones (por ejemplo, información pública o conocida antes del contrato) o establecer remedios. Segundo, cómo entregaste la información: si firmaron un NDA antes del intercambio, la posición es más sólida; si fue verbal o posterior a la presentación, cuesta más sostener la obligación. Tercero, la prueba de la violación: capturas de pantalla, correos, publicaciones, testigos o registros de versiones fechadas. Si falta cualquiera de estos pilares, el caso se complica pero no necesariamente se pierde: la evaluación es global.
Además intervienen factores prácticos: si lo divulgado permite a la otra parte registrar una patente o comercializar una solución similar, eso agrava el daño; si la información ya era pública, la obligación puede no existir. Por último, mirá si el acuerdo tenía cláusula de jurisdicción o arbitraje: eso determina dónde y cómo se resuelve el conflicto.
Cómo se soluciona
- Reuní y preservá las pruebas. Hacé copias de correos, mensajes, publicaciones, archivos con metadatos (exportá versiones); tomá capturas y hacé respaldo en varios dispositivos. Si tenés muestras físicas, guardalas sin manipular. Exportá conversaciones de mensajería y guardá metadatos de los archivos.
- Documentá la cadena de hechos. Anotá fechas, lugares, quién asistió a cada reunión y qué se mostró. Identificá testigos y pediles que confirmen por escrito lo que vieron.
- Mandá una intimación fehaciente. En Argentina, una carta documento o telegrama laboral son formas de requerimiento que dejan constancia. En la intimación pedí el cese de la conducta, la retirada o eliminación de la publicación y una oferta de reparación si corresponde. Guardá el acuse de recibo.
- Evaluá medidas provisionales. Si la divulgación está en internet o va a producir daño inmediato (por ejemplo, presentación de una patente o lanzamiento comercial), se puede pedir a un abogado que evalúe medidas para frenar la difusión mientras se resuelve la disputa.
- Negociá resolución extrajudicial. Muchas veces se llega a un acuerdo: que la otra parte borre el material, que reconozca el trato confidencial o que pague una compensación. Estas soluciones suelen ser más rápidas y menos costosas que una demanda.
- Si no hay acuerdo, iniciá la vía judicial o arbitral prevista en el contrato. Si el contrato exige mediación o tiene cláusula arbitral, ese paso es previo. Presentá la demanda con toda la prueba y pedí las medidas que correspondan ante el tribunal o el tribunal arbitral competente.
Qué podés hacer hoy sin abogado: preservá la prueba, exportá mensajes, hacé backups, y mandá una carta documento exigiendo cese. Un abogado entra cuando querés medidas judiciales, pericias técnicas o negociar un acuerdo con la otra parte.
Qué puede pasar
1) Se arregla con una carta. Lo más frecuente es que, tras la intimación fehaciente, la otra parte retire la publicación, rectifique y acepte no usar la información. Es una salida práctica: volvés a tener control sobre el material y ahorrás tiempo y dinero.
2) Acuerdo o conciliación. Podés negociar condiciones más concretas: compromiso escrito de no divulgación, devolución de materiales, reconocimiento de la titularidad o una indemnización. Un acuerdo suele ser rápido y evita la incertidumbre judicial; a veces es preferible aceptar una reparación menor pero cierta a esperar una sentencia que puede tardar y ser incierta.
3) Juicio o arbitraje. Si llegás a juicio, el tribunal evaluará la existencia del contrato, la confidencialidad de la información y el daño. Si perdés el pleito, podés quedar sujeto a las costas procesales; si ganás, el riesgo real es cobrar frente a una contraparte insolvente. Una sentencia favorable te ayuda a impedir usos futuros y puede obligar a reparar el daño, pero su eficacia depende de la capacidad patrimonial de quien incumplió.
Y si ganás, ¿cobrás? Depende: obtener una sentencia favorable es distinto de cobrarla. Si la otra parte no tiene bienes o los oculta, ejecutar la sentencia puede ser difícil. Por eso en la negociación hay que valorar no sólo el monto posible, sino la posibilidad real de cobro y la rapidez relativa de cada opción.
Errores que arruinan el caso
- Borrar o modificar archivos originales: destruye metadatos y dificulta probar la fecha y autoría.
- No exportar conversaciones de mensajería ni guardar capturas con fecha: confiar en que el mensaje “seguiría allí” es perder prueba clave.
- Firmar reconciliaciones o reconocimientos sin leer: una firma puede cerrar opciones futuras.
- Dejar pasar comunicaciones sin dejar constancia escrita: los correos y la carta documento son herramientas básicas de prueba.
- No separar lo técnico de lo legal: muchas disputas sobre patentes o invenciones requieren peritaje técnico; intentar litigar sin pericia técnica puede debilitar la prueba.
¿Necesitas un abogado para esto?
La primera intimación la podés hacer vos con una carta documento y en muchos casos eso alcanza. Contratar a un abogado es sensato cuando la otra parte tiene abogado, cuando la información divulgada implica patentes o secretos industriales que requieren peritaje técnico, o cuando te ofrecen un acuerdo: en ese momento conviene asesorarse para no vender la posición por debajo del valor real. Si no podés pagar, comprobá si calificás para asistencia judicial gratuita.
Casos relacionados
Otros problemas frecuentes en abogados de patentes
Preguntas frecuentes sobre este caso
Un acuerdo verbal puede tener valor, pero probarlo es más difícil. Un NDA escrito que especifique qué se considera confidencial y las obligaciones de las partes facilita la prueba y la ejecución. Si sólo hubo acuerdo verbal, buscá testigos, correos o mensajes que confirmen el pacto y preservá cualquier documento que demuestre el intercambio o la expectación de confidencialidad.
Sí: capturas y exportaciones de WhatsApp pueden probar comunicaciones y divulgaciones. Lo importante es conservar metadatos y exportar la conversación completa; las capturas aisladas son más vulnerables a impugnación. Guardá el archivo exportado y hacé copias en distintos formatos para preservar integridad.
Hay que comparar la información divulgada con lo que realmente estaba disponible antes del intercambio. Si la información era accesible públicamente, la obligación de confidencialidad puede no aplicarse. Reuní pruebas de lo público previo (páginas web archivadas, publicaciones) y, si hay disputa, un peritaje técnico puede ayudar a determinar si lo divulgado era novedoso o público.
Podés firmar, pero tené cuidado: un reconocimiento admitiendo hechos puede cerrar opciones legales futuras. Antes de firmar, pedí tiempo para asesorarte y considerá redactar un texto que solo acepte operaciones concretas (por ejemplo, retirar una publicación) sin admitir responsabilidad. Si te ofrecen dinero a cambio del reflejo por escrito, consultá a un abogado.
Si la divulgación anticipa una invención que querés patentar, consultá con un abogado de patentes: la publicación previa puede afectar la novedad frente al INPI u otros organismos. Un profesional te ayudará a evaluar si hay caminos para proteger derechos, presentar solicitudes o argumentar prioridad con base en pruebas de anterioridad y confidencialidad.
¿Necesitas resolver este problema legal?
Te conectamos con los mejores abogados especializados. Consulta gratuita y sin compromiso.