Contratos con desarrolladores freelance y subcontratistas
Sí, podés pactar con un desarrollador freelance o subcontratista, pero lo que importa es cómo lo plasmás por escrito. Lo que determina si estás protegido es quién retiene la propiedad del código, cómo se regula la entrega y el pago, y si hay garantías y cláusulas de confidencialidad. Primer paso: redactar (o revisar) un contrato que deje claro la titularidad, los entregables y las sanciones por incumplimiento.
¿No tienes claro tu caso de startups?
Cuéntanoslo y te lo analizamos gratis en un minuto: qué opciones tienes, qué urge y qué contarle al abogado.
Analizar mi caso gratis Sin compromiso · GratisAbogados especializados en este caso
¿Tienes razón?
Tu posición depende, básicamente, de tres cosas: quién es el autor del software según lo acordado, qué pruebas tenés de las entregas y qué régimen contractual aplicaste. Si el contrato dice que la startup adquiere todos los derechos sobre el código y el desarrollador cedió esos derechos, estás en buena posición para usar, modificar y comercializar el producto. Si no hay contrato o el contrato habla de "licencia" sin límites claros, la situación es más incierta. Además, es clave demostrar las entregas: repositorios, commits, backups y comunicaciones. Por último, la forma de pago y la relación fiscal (factura, retenciones, monotributo) también influyen: si la persona actuó como un trabajador encubierto, podrías afrontar reclamos laborales.
Cómo se soluciona
- Reuní toda la prueba técnica y administrativa: repositorios (Git) con historial de commits, backups, archivos entregables, issues cerrados, correos y mensajes donde aceptan especificaciones y entregas; facturas o recibos de honorarios; copias de identificación y datos bancarios. Exportá chats y correos en PDF.
- Revisá o redactá un contrato que cubra estos puntos mínimos: objeto claro (qué se entrega, en qué formatos), criterios de aceptación (cómo se valida la entrega), cesión de derechos de propiedad intelectual y de código fuente a favor de la startup, cláusula de licencia si fuera necesario, plazos de corrección y soporte, remuneración y forma de pago, cláusulas de confidencialidad, garantías sobre originalidad y ausencia de terceros reclamando, y tratamiento de datos personales si aplica. Incluí una cláusula que permita auditar el trabajo técnico (por ejemplo, acceso a repositorio) hasta la entrega final.
- Separá roles: contratá como prestador independiente cuando corresponda y exigí factura. Evitá prácticas que configuren relación de dependencia: horario rígido impuesto por la empresa, subordinación directa o tareas permanentes propias de un puesto. Para trabajos grandes, preferible dividir en hitos con entregables y pagos asociados.
- Si hay conflicto: remití una intimación por carta documento detallando incumplimientos y proponiendo solución. Si no se soluciona, evaluá conciliación o demanda civil por incumplimiento contractual y reivindicación de derechos de autor. Si aparecen reclamos laborales, el conflicto seguirá otro cauce y conviene coordinar la defensa.
- Para subcontratistas: exigí que cualquier subcontratación tenga tu aprobación previa y que el subcontratista firme las mismas cesiones y garantías. Incluí cláusula indemnizatoria por incumplimientos de terceros.
Qué podés hacer hoy solo: juntá commits, exportá repositorios, pedí las facturas y guardá capturas; redactá un borrador de contrato con las cláusulas mínimas y usalo como base para la próxima contratación. Lo que conviene dejar al abogado: revisar cesiones complejas, redactar cláusulas de garantía y abordar riesgos de propiedad intelectual internacional.
Qué puede pasar
1) Se arregla con una carta: muchas disputas se cierran antes de litigar. Un contrato claro o la amenaza de una demanda bien fundamentada suele bastar para que el freelance entregue el código y firme la cesión. Un acuerdo rápido evita costes y mantiene la relación.
2) Acuerdo o conciliación: podés negociar un plan de entregas pendientes y pagos retenidos. A veces aceptar un pago parcial a cambio de la cesión inmediata compensa porque evitás la incertidumbre de un juicio. Recordá que un acuerdo firmado sirve para ejecutar si la otra parte incumple.
3) Juicio: si vas a juicio civil por incumplimiento o por reivindicación de derechos de autor, el resultado depende de prueba técnica (commits, metadatos, testimonios) y contractual. Si perdés o la contraparte no tiene bienes, la sentencia puede quedar como un título ejecutivo difícil de ejecutar. Además, si emergiera una reclamo laboral, podrías afrontar costas o multas que cambian el balance económico.
Y si ganás, ¿cobrás? Cobrar depende de la solvencia de la otra parte. Una sentencia a tu favor acredita el derecho, pero su efectividad práctica exige que el deudor tenga patrimonio o ingresos ejecutables.
Errores que arruinan el caso
- No conservar el historial del repositorio ni los commits firmados: perder esa cadena de prueba complica demostrar autoría.
- Firmar cesiones ambiguas o verbales; aceptar "licencia" sin límites de uso.
- Pagar todo por adelantado sin hitos ni entregables verificables.
- Tratar al freelance como empleado sin regularizar la relación: puede derivar en reclamos laborales costosos.
- No exigir facturas o comprobantes: dificulta probar la relación comercial y puede afectar recuperos fiscales.
¿Necesitas un abogado para esto?
La primera cesión y la redacción del contrato podés hacerla con modelos: en muchos casos una carta documento bien planteada y un contrato estándar resuelven la disputa. Necesitás abogado cuando hay dudas sobre titularidad, si la contraparte ofrece un arreglo económico, si hay indicios de relación laboral encubierta, o si el código es estratégico y querés asegurar cesiones internacionales. Si califica para defensor o asistencia gratuita, consultalo: la revisión inicial suele ser accesible.
Casos relacionados
Otros problemas frecuentes en startups
Preguntas frecuentes sobre este caso
Sí, puede servir como evidencia, pero no es lo ideal. Exportá la conversación completa, con fecha y remitente, y combinála con otros elementos técnicos (commits, archivos adjuntos). Cuanta más prueba cruzada tengás, mejor.
Depende de las licencias de esas librerías. Si empleó software con licencia copyleft, puede obligar a liberar código bajo condiciones específicas. Exigí en el contrato que informe y garantice el origen y las licencias de terceros usadas.
Sí, es una práctica habitual condicionarla a la entrega y firma de cesión. Plantealo por escrito desde el inicio y atalo a hitos de entrega para evitar disputas.
Guardá el historial del repositorio (commits con metadatos), correos con avances, issues, capturas de pantallas con timestamps y facturas. Pedí además una demostración técnica en la que se muestre el flujo de trabajo en vivo.
Podés negociar un reconocimiento público limitado (por ejemplo, en créditos) pero exigir la cesión de derechos patrimoniales para que la startup explote el software. Si la reputación es crítica, acordá términos concretos sobre crédito y uso del nombre.
¿Necesitas resolver este problema legal?
Te conectamos con los mejores abogados especializados. Consulta gratuita y sin compromiso.