Cómo hacer un estudio de patentabilidad (search de novedad)
Un estudio de patentabilidad (search de novedad) te dice si tu invento es realmente nuevo frente a lo ya publicado y si tiene posibilidades reales de patente. Lo determinan tres cosas: la descripción técnica de tu invención, las búsquedas en bases de patentes y literatura técnica, y una valoración profesional de la relevancia de las anteriores. Primer paso: documenta bien la invención y reúne todo lo técnico que tengas antes de buscar ayuda profesional.
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¿Tienes razón?
Un search de novedad no es una garantía, es una herramienta para tomar decisiones. Tres cosas determinan su valor: la calidad de la descripción que aportes (qué problema resuelve y cómo lo hace), el alcance de las fuentes consultadas (bases de datos de patentes, literatura científica, documentos de mercados y productos) y la interpretación técnica-jurídica de las coincidencias encontradas. Si entregas esquemas, resultados de laboratorio, prototipos y versiones alternativas, la búsqueda puede ser precisa. Si solo tienes una idea vaga o un nombre comercial, la búsqueda será pobre y te dejará con dudas. Incluso sin contrato ni boletas, la protección depende de lo que seas capaz de probar: la primacía es de la realidad técnica.
Un buen estudio te responde dos preguntas prácticas: ¿hay algo igual publicado? y ¿la diferencia técnica que aportas sería suficiente para reivindicar una patente? En muchos casos la respuesta será matizada: puede existir divulgación parcial, o soluciones cercanas que obligan a cambiar la reivindicación para que sea patentable. Esa es la información útil: te permite decidir si invertir en redacción de demanda de patente o si explorar protección distinta (modelo de utilidad, secreto industrial, o licencias).
Cómo se soluciona
- Describe la invención con detalle técnico. Qué hace, cómo se hace, qué partes son esenciales y cuáles son alternativas. Incluye dibujos, esquemas de bloques, resultados de pruebas y cualquier prototipo. Si hay software, entrega pseudocódigo o diagramas de flujo. Exporta conversaciones técnicas de WhatsApp o correos con colaboradores y guarda versiones con fecha.
- Reúne documentos previos relevantes que ya poseas: informes, bocetos, presentaciones, muestras físicas y cualquier publicación o difusión (ferias, redes sociales, blogs). Si mostraste la solución a clientes o inversores, guarda invitaciones y listas de asistentes.
- Define el alcance que quieres proteger: ¿una mejora en un componente concreto? ¿un procedimiento completo? Esto orienta la búsqueda. Si no lo sabes, describe varios alcances desde más estrecho a más amplio.
- Haz una búsqueda preliminar gratuita por tu cuenta: usa motores de búsqueda de patentes (bases públicas), busca términos técnicos en inglés y en español, y revisa literatura académica y normativa del sector. Exporta y ordena los resultados en carpetas con etiquetas.
- Encarga una búsqueda profesional que incluya: bases de datos de patentes (oficinas internacionales relevantes), literatura técnica y bases de divulgación no patentaria. La búsqueda debe documentar las fuentes consultadas y explicar por qué cada documento es relevante o no. Si tu invención tiene componente biológico o químico, la búsqueda debe incluir secuencias y registros de cepas cuando proceda.
- Solicita un informe con opinión técnica-jurídica: no basta con la lista de documentos; necesitas una evaluación sobre la novedad y la actividad inventiva (comparando las diferencias técnicas). El informe debería proponer redacciones alternativas para reivindicaciones susceptibles de protección.
- Decide la estrategia: proceder a presentar solicitud nacional (INDECOPI), conservar como secreto industrial, ajustar la invención y repetir la búsqueda, o explorar licencias. La búsqueda te ayuda a estimar riesgos y costes.
Qué puedes hacer solo: preparar la descripción técnica, reunir pruebas, hacer una búsqueda preliminar y conservar registros fechados. Qué necesita profesional: búsquedas exhaustivas y la interpretación jurídico-técnica; para redacción de reivindicaciones y presentación ante INDECOPI es recomendable un abogado con experiencia en propiedad industrial y colaboración de un especialista técnico.
Qué puede pasar
1) Se arregla con una carta o ajuste técnico: tras la búsqueda descubres un documento cercano pero con diferencia y haces una versión modificada de tu invención que evita el problema. Con la documentación adecuada, muchos creadores deciden adaptar su diseño y seguir adelante sin litigar.
2) Acuerdo o licencia: si encuentras que tu invención es complementaria a una patente ajena, puedes negociar una licencia o colaboración. A veces vale más pactar con el titular que litigar. Un acuerdo rápido puede ofrecer ingresos y acceso a mercados sin asumir riesgo judicial.
3) Solicitud y posible impugnación: si la búsqueda muestra que tu invención parece nueva y con actividad inventiva, procedes a solicitar protección. En esa vía te expones a oposiciones o nulidades planteadas por terceros. Si pierdes un pleito o una oposición, asumes costes procesales; si el titular contrario resulta insolvente, la sentencia puede ser difícil de cobrar. Una estrategia frecuente es combinar protección con acuerdos comerciales para reducir exposición.
Y si ganas, ¿cobras? Una patente es un título que te permite impedir a terceros usar la invención, y obliga a obtener compensación del que infringe. Pero la ejecución frente a un tercero sin activos puede dejar la sentencia como reconocimiento sin pago efectivo. Por eso, además de la patente, conviene valorar la situación financiera y la cadena de fabricantes/distribuidores donde la protección tendrá efecto.
Errores que arruinan el caso
- Describir la invención de forma vaga o comercial, no técnica. Sin detalles no hay reivindicación posible.
- Destruir o no conservar evidencia de los prototipos y pruebas (fotos sin metadatos, borrar conversaciones). Exporta y guarda con copia en la nube.
- No incluir búsquedas en literatura no patentaria: muchas novedades están en conferencias, foros técnicos o tesis.
- Pedir solo una lista de documentos sin opinión: saber qué documentos son relevantes es clave.
- Retrasar la búsqueda hasta después de una exhibición pública: una divulgación en redes o ferias puede dificultar la protección.
¿Necesitas un abogado para esto?
La primera búsqueda preliminar puedes hacerla tú; muchas veces basta para filtrar ideas. Necesitas abogado (o agente de patentes) cuando la búsqueda profesional encuentre documentos cercanos, cuando haya que redactar reivindicaciones estratégicas o cuando vayas a presentar la solicitud ante INDECOPI. Si ya te ofrecen un acuerdo o licencia, consulta: un especialista podrá valorar si la propuesta respeta el valor real de tu invención. Si no cuentas con recursos, pregúntate por justicia gratuita o asesoría universitaria especializada en propiedad industrial.
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Preguntas frecuentes sobre este caso
Sí: un mensaje con descripción técnica puede ser evidencia, pero siempre exporta la conversación y guarda metadatos (fecha, participantes). Mejor aún: envía la descripción a tu propio correo o a un tercero como testigo técnico y conserva la copia.
Debe revisarse la base de INDECOPI, además de bases internacionales públicas de patentes y literatura técnica (artículos, conferencias, tesis) y divulgación en ferias y mercados. La búsqueda profesional te indicará cuáles son relevantes para tu rama.
Publicar antes de una búsqueda empeora la capacidad de protección, porque crea antecedentes. Si quieres mostrarla, documenta la fecha y guarda copia para valorar luego, pero evita divulgaciones públicas abiertas hasta tener una estrategia.
Sí. Un prototipo demuestra viabilidad técnica y puede ayudar a argumentar actividad inventiva. Conserva fotografías con metadatos, protocolos de prueba y resultados firmados por testigos técnicos.
Los costes varían según la profundidad y las bases consultadas. Puedes empezar con una búsqueda preliminar gratuita y luego decidir si encargas un informe profesional con opinión técnico-jurídica.
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