Due diligence detecta pasivos ocultos
Encontrar pasivos ocultos en una due diligence puede cambiar por completo la operación. Lo esencial es determinar si esos pasivos ya existían en la fecha de cierre, si fueron comunicados y qué garantías se pactaron. Reúne el informe, documenta las comunicaciones y actúa según las cláusulas contractuales: renegociación, ajuste del precio, retención o rechazo de la operación son opciones habituales.
¿Necesitas abogados de derecho de sociedades?
Compara abogados especializados y elige con calma. Análisis de tu caso gratuito.
Ver abogados Sin compromiso · GratisAbogados de Derecho Mercantil
¿Tienes razón?
Que la due diligence detecte pasivos no significa automáticamente que tengas razón para alegar o para exigir. Hay que analizar tres factores centrales:
- El alcance temporal: importa si el pasivo existía antes del cierre efectivo o si surgió después. Si corresponde al período anterior al cierre, puede vincularse al vendedor; si se generó con posterioridad, suele ser responsabilidad del comprador, salvo pacto diferente.
- La naturaleza del pasivo y lo que cubre el informe: algunas alertas son contingentes (riesgos posibles) y otras son pasivos ciertos y cuantificables. El informe pericial o de auditoría describe la mano de obra, documentos y supuestos usados.
- Las declaraciones y garantías en el contrato: si firmaste representaciones que afirmaban inexistencia de pasivos o cumplimiento normativo y esas manifestaciones son falsas, la contraparte tiene base para reclamar. Si el contrato incluía exclusiones o limitaciones de responsabilidad, tu margen se reduce.
Tu posición depende de la conciliación entre lo que el informe dice, lo que contrataste y lo que puedes probar.
Cómo se soluciona
- Exige el informe completo y documenta la comunicación. Solicita copia del due diligence con los anexos que soportan la detección del pasivo. Guarda correos y actas de reunión donde se discutió la due diligence.
- Verifica la metodología y pruebas del informe. Revisa si los auditores consultaron fuentes oficiales, contratos, historial tributario o laboral. Un informe técnico es útil, pero su fuerza probatoria depende de la diligencia desplegada.
- Contrastación técnica. Si eres el vendedor, pide una segunda opinión de un auditor independiente. Si eres comprador, valora pedir pruebas adicionales o una certificación técnica. La comparación de informes ayuda a calibrar la magnitud y la certeza del pasivo.
- Negociación de remedios. Según lo pactado, puedes proponer ajuste de precio, retención de parte del precio en una cuenta de garantía, indemnización escalonada o revisión de estados financieros. Formaliza cualquier ajuste mediante adenda al contrato.
- Uso de cláusulas contractuales previamente acordadas. Activa mecanismos de retención, escrow o garantías si existen. Si no hay remedio pactado y no se llega a acuerdo, la disputa se dirime por la vía elegida en el contrato: arbitraje o tribunales.
- Documenta cada paso. Toda negociación o corrección debe quedar por escrito para evitar reclamaciones posteriores.
Qué puedes hacer por tu cuenta y qué requiere abogado:
- Tú puedes pedir y ordenar el informe, recopilar la documentación y plantear preguntas concretas sobre la metodología.
- Necesitarás abogado si la disputa entra en indemnizaciones importantes, si hay cláusulas de representations & warranties complejas, o si debes negociar clausulas de escrow o retención de fondos. Un abogado también es necesario para preparar la respuesta legal formal que preserve derechos.
Qué puede pasar
- Se arregla con una carta o ajuste: a menudo la solución pasa por una corrección contable, un descuento en el precio o la liberación condicionada de fondos retenidos. Esto evita litigios y suele ser la opción preferida.
- Acuerdo o conciliación extrajudicial: las partes firman una adenda que especifica quién asume el pasivo, la forma de pago y las liberaciones. Es especialmente útil cuando la magnitud del pasivo es incierta y ambas partes prefieren reparto de riesgo.
- Procedimiento arbitral o judicial: si no hay acuerdo y el contrato lo prevé, el asunto puede terminar en arbitraje o en tribunales. En un procedimiento se discute la existencia, la fecha de origen y la cuantía del pasivo. Si se pierde, la parte condenada puede ser obligada a pagar indemnizaciones y costas. Pero una sentencia favorable no garantiza cobro si la otra parte carece de activos.
Y si ganas, ¿cobras? La eficacia de la sentencia depende de la existencia de garantías, activos sujetos a ejecución o retenciones contractuales. Antes de litigar, valora la posibilidad real de ejecución y la relación entre coste probatorio y posible recuperación.
Errores que arruinan el caso
- No revisar la metodología del due diligence y aceptar conclusiones sin cuestionarlas.
- No documentar las comunicaciones sobre el informe: las discusiones verbales son difíciles de probar.
- Liberar fondos retenidos sin asegurar compensaciones frente a pasivos detectados.
- No buscar una segunda opinión técnica cuando la evidencia es contradictoria.
- Firmar soluciones rápidas que incluyan renuncias amplias sin entender el alcance.
¿Necesitas un abogado para esto?
Puedes solicitar y revisar el informe de due diligence por tu cuenta, y pedir aclaraciones técnicas. Sin embargo, si la detección de pasivos da lugar a reclamaciones, si el contrato tiene cláusulas de indemnización o si hay fondos retenidos, es recomendable contratar abogado. Un abogado ayuda a interpretar las representaciones y a negociar adendas o acuerdos de liberación; si corresponde, te orientará sobre la selección de peritos y la estrategia en arbitraje o tribunales. La Corporación de Asistencia Judicial puede ayudar si no tienes recursos.
Casos relacionados
Otros problemas frecuentes en abogados de derecho de sociedades
Preguntas frecuentes sobre este caso
No siempre. El informe es una prueba técnica valorable, pero su fuerza depende de la diligencia del auditor, las fuentes consultadas y si puede corroborarse con documentos primarios. Puede abrir la puerta a pruebas adicionales, pero no sustituye la documentación original.
Sí. La aparición de pasivos detectados puede ser motivo para pedir ajuste de precio, retención de fondos o indemnización, especialmente si el contrato no los contempló. Una adenda pactada reduce el riesgo de litigio.
Los pasivos ciertos son obligaciones probables y cuantificables; los contingentes son riesgos que pueden ocurrir según eventos futuros. Los contingentes suelen requerir estimaciones y pueden discutirse en la negociación.
Depende de lo que haya pactado en el contrato y de si la deuda existía en la fecha de cierre. Si firmaste representaciones que aseguraban inexistencia de deudas y esto es falso, puedes reclamar. Si no hubo tal pacto, la responsabilidad puede recaer en quien estaba a cargo después del cierre.
Si el contrato incluye arbitraje, suele ser la vía a usar. El arbitraje puede ser más técnico y rápido que un juicio público, pero implica reglas formales y costes. Consulta con un abogado para decidir según el contexto y la solvencia de la contraparte.
¿Necesitas resolver este problema legal?
Te conectamos con los mejores abogados especializados. Consulta gratuita y sin compromiso.