Qué es la fase de convenio y cómo puedes proponer un plan de pagos
La fase de convenio es la etapa del concurso donde se negocia un acuerdo entre la masa y los acreedores para pagar la deuda de manera ordenada. Lo que determina si tenés chances es la viabilidad económica del plan, la transparencia de la oferta y la aceptación de los acreedores. Primer paso: preparar un plan claro con cálculos contables y alternativas de pago, y comunicarlo formalmente al síndico y a los acreedores.
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¿Tienes razón?
No hay una sola respuesta: tu posibilidad de lograr un convenio depende de la viabilidad del negocio, de la proporción de deuda que acepten los acreedores, y de la credibilidad de los números que presentes. Tres factores concretos determinan la receptividad: la capacidad real de la empresa para generar caja, la oferta que haces (qué pagás y en qué condiciones) y la confianza en la gestión futura. Un plan plausible para pagar en cuotas o mediante quitas tiene más probabilidades si va acompañado de medidas que mejoren la operación —reducción de costos, aporte de capital o venta de activos no esenciales.
Si no podés demostrar que con el plan la actividad sigue viva o que hay fuentes reales de pago, los acreedores preferirán la liquidación. Por eso la preparación técnica, con proyecciones y respaldos contables, es lo que más pesa. Además, el modo en que presentás la oferta (transparencia en pasivos, relación con acreedores preferentes, tratamiento de trabajadores) influye en la decisión colectiva.
Cómo se soluciona
- Reuní la documentación financiera. Presentá balances, flujo de fondos proyectado, extractos bancarios y listado ordenado de acreedores con montos y garantías. Tené listos los contratos que afectan la continuidad (arrendamientos, suministros críticos).
- Diseñá el plan de pagos. Definí qué parte de la deuda proponés pagar, cómo se reestructuran los plazos y si ofrecés quitas, diferimientos, o conversión de deuda en activos o participaciones. Elaborá varias alternativas: más corto con menos quita, más largo con mayor quita. Incluí estimaciones de cuánto ingresará la empresa y cómo se destinan los fondos.
- Justificá la viabilidad. Acompañá el plan con medidas concretas: reducción de gastos, renegociación de contratos, venta de activos, aporte de capital, o cambios en la estructura operativa. Todo lo que demuestre esfuerzo para sostener la actividad suma.
- Comunicá la propuesta al síndico y a los acreedores. Protocolizá la oferta por escrito y adjuntá la prueba que sostenga tus números. En algunos casos, conviene ofrecer garantías o avales para dar confianza a los acreedores.
- Negociá y adaptá. Estás obligado a dialogar: el síndico y los acreedores harán observaciones. Atendé reclamaciones razonables y ajustá el plan para maximizar aceptación.
- Qué podés hacer solo y qué necesita abogado/contador. Vos podés recopilar la información y proponer alternativas iniciales. Pero para que el plan tenga peso técnico y jurídico necesitás contador para las proyecciones y abogado para redactar la propuesta, negociar y garantizar que la transacción, si se acordara, quede homologada conforme a las reglas concursales.
Qué puede pasar
1) Aprobación por acuerdo extrajudicial o por mayoría: si los acreedores aceptan, se formaliza el convenio y se estructura su cumplimiento. El beneficio es inmediato: evitás la liquidación y podés conservar la actividad. Un convenio aprobado reduce la incertidumbre, pero exigirá cumplimiento estricto.
2) Negociación hasta ajustar condiciones: es frecuente que el primer plan se modifique. A veces se incorporan avales, se cambia el orden de pagos o se concede quitas. Un plan negociado puede ser preferible a un resultado judicial incierto.
3) Rechazo y liquidación: si no hay apoyo suficiente o la viabilidad es dudosa, la consecuencia puede ser la apertura de la fase de liquidación. En ese caso, los acreedores cobrarán según el orden de prelación y la masa puede no alcanzar para todos.
Y si aprobás el convenio, ¿cobrás realmente? El cumplimiento depende de la capacidad de la empresa y del seguimiento judicial. Un convenio homologado suele incluir mecanismos de control; no obstante, si el deudor incumple, los acreedores pueden solicitar la ejecución del convenio o la conversión a liquidación.
Errores que arruinan el caso
- Presentar un plan sin soporte contable: números sin fundamento reducen la credibilidad.
- No incluir a los acreedores clave en la negociación: ignorar a quienes tienen garantías o créditos prioritarios impide la aprobación.
- Ofrecer quitas sin alternativas de pago realistas: propuestas irreales se rechazan.
- No prever mecanismos de control o seguimiento: los acreedores exigen garantías de cumplimiento.
- Demorar la comunicación con el síndico: la falta de diálogo dificulta el acuerdo.
¿Necesitas un abogado para esto?
Podés diseñar un borrador básico del plan con tu contador y presentarlo al síndico para recibir observaciones. Pero la negociación final y la homologación son actos técnicamente relevantes: un abogado te ayuda a estructurar cláusulas, proteger activos y evitar cesiones que te perjudiquen. Si te ofrecen un acuerdo, es momento en que un profesional suele pagarse solo.
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Preguntas frecuentes sobre este caso
Sí, podés proponer quitas como parte de la reestructuración. La aceptación depende de los acreedores. Acompañá la propuesta con proyecciones reales que justifiquen la medida.
Los créditos laborales tienen un tratamiento especial según la prelación aplicable. Al diseñar el plan, tené en cuenta la priorización de esos créditos y consultá con abogado y contador sobre su inclusión.
Ofrecer garantías puede facilitar la aceptación, pero implica riesgo patrimonial personal. Evaluá alternativas y consultá con un profesional antes de poner bienes como garantía.
Un plan puede tener sentido sin aportes, pero si las proyecciones no muestran capacidad de pago, los acreedores lo verán con escepticismo. Aportes de capital mejoran la viabilidad.
El incumplimiento habilita a los acreedores a solicitar la ejecución del convenio o la conversión a liquidación. Por eso es clave prever mecanismos de seguimiento y eventuales flexibilidades.
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